16 de enero de 2013 / 03:01 a.m.

 Emociones encontradas vive el brasileño Lucas Silva por el gol que marcó el pasado domingo y por el mal juego que dio Toluca ante Puebla, con el cual empató en el minuto 88 para firmar un mal funcionamiento.

"Sabemos que el fin de semana pasado tuvimos un trago muy amargo acá, de local, fue un partido donde las cosas no salieron como nosotros habíamos planeado, hay que dar vuelta a la hoja, sabemos que tenemos una semana intensa de trabajo esperando el partido del viernes con León", declaró el sudamericano.

Agregó que ese encuentro "no va a ser fácil, porque tenemos un gran rival enfrente, con jugadores de muchísima calidad como ha sido en toda la liga, entonces hay que darle vuelta a la página y trabajar los días que nos quedan para poder afrontar de la mejor manera el partido del viernes".

Respecto de su anotación comentó: "No sé si contento. Siempre es importante poder estar anotando, aportando algo, desgraciadamente los goles no han venido acompañados de los triunfos, que sería lo ideal".

Indicó que la victoria es "lo más importante, independiente de quién haga los goles, es el trabajo del grupo y hay que seguir mejorando en ese aspecto, en lo personal y en lo grupal".

Tiene claro que Diablos Rojos debe mejorar "sobre todo la intensidad, el torneo pasado mostramos una intensidad diferente de lo que mostramos el partido pasado y el volumen de juego también fue otro".

Recordó que "durante todo el torneo pasado fueron mínimo, casi nulos los partidos donde le regalamos el balón al rival, y eso nos ocurrió el domingo, de local, regalamos el balón al rival y nuestro equipo no puede dar esas ventajas, mucho menos de local; somos un equipo que cuando tenemos el balón somos uno y cuando no, nos cuesta muchísimo".

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