2 de mayo de 2013 / 01:30 p.m.

Monterrey • Todavía restan dos años para la elección interna, pero la candidatura para gobernador dentro del Partido Acción Nacional se empieza a disputar desde este domingo 5 de mayo, cuando se renueve el Consejo Estatal albiazul.

Y aunque dos de los protagonistas han intentado permanecer de bajo perfil, es inevitable hablar de ellos dentro de este proceso y sus posibles aspiraciones de cara al año 2015, cuando el estado votará por un nuevo mandatario estatal.

Margarita Arellanes Cervantes, actual alcaldesa de Monterrey, y Fernando Larrazabal Bretón, su antecesor y hoy diputado federal, buscan aparecer lo menos posible juntos de forma pública con el afán de marcar una sana, y al parecer obligada, distancia entre ambos.

El legislador fue señalado durante años como el mandamás del partido, e integrante de la llamada Santísima Trinidad junto al senador Raúl Gracia Guzmán y el ex delegado de la SCT, Zeferino Salgado Almaguer.

Su relevo en la alcaldía regia, aunque lo niega públicamente, en los hechos ha venido operando para ocupar ese lugar de privilegio como referente panista en el estado, pues al menos, es la militante con mayor presencia mediática en la entidad y tiene de su lado el peso de una abultada nómina.

La semana pasada, cuando ambos coincidieron en la Cámara de Diputados, fue él quien buscó un acercamiento con ella, para hablar exclusivamente del Fondo Metropolitano, entonces en debate con el Gobierno del Estado.

El inusual encuentro, producto de una polémica entre los alcaldes y el estado, sirvió para confirmar que entre ambos hay un trato cordialmente político a secas, y que si bien se dejaron fotografiar juntos, no es algo que ocurra con frecuencia.

Incluso, durante su campaña política rumbo a la alcaldía de Monterrey, uno de los temas en los que Arellanes fue reiterativa fue en marcar distancia con Larrazabal Bretón.

Los dos le sacan la vuelta al tema de la lucha intestina por el poder dentro del partido, aunque fuentes allegadas al diputado federal confirman que por anticipado no espera un resultado favorecedor para su grupo, aunque su inclusión dentro de la lista de 60 consejeros esté garantizada.

Además de Larrazabal, también Miguel Ángel García Domínguez, uno de sus principales colaboradores, busca un escaño en el órgano panista.

Por su parte, la edil regiomontana responde cada vez que se le cuestiona que sólo hay una PAN y rechaza abundar sobre sus nexos con la llamada División del Norte o Los Margaritos, incluso insiste en que no tiene conocimiento de su existencia, a pesar de que algunos de sus más cercanos son figuras clave dentro de la agrupación.

En este contexto, que tiene como antecedente el triunfo de esta corriente sobre la Neocúpula en la asamblea del Comité Municipal de Monterrey, se verán las caras como panistas este fin de semana, con mucho en juego.

De entrada, quien controle el Consejo Estatal mediante sus adeptos, tendrá la sartén por el mango para definir la elección de candidatos en 2015 o cargar los dados a su favor para ser el abanderado que busque recuperar la Gubernatura en la elección de ese año, cargo que no han logrado ganar desde 1997.

Calladitos

La alcaldesa Margarita Arellanes ha evitado el tema de su antecesor, Fernando Larrazabal Bretón, y desde que inició el actual trienio, prácticamente no se han dejado ver juntos en ningún evento público.

La única vez que esto se ha dado fue la semana pasada, cuando los alcaldes metropolitanos emanados del PAN acudieron a la Ciudad de México a reunirse con diputados federales, entre los que se encontraba el ex alcalde.

En tanto, Larrazabal también se ha mantenido cauto desde que se separó de la alcaldía, y aunque ocupa un cargo de elección popular, ha preferido mantener un perfil bajo luego de los escándalos que protagonizaron él y su hermano Jonás.

LUIS GARCÍA