11 de mayo de 2013 / 11:38 p.m.

Monterrey.- • Comparado con la invasión que realizaron el Día de las Madres, la presencia de comerciantes ambulantes en la plaza comercial Morelos se redujo de manera considerable este sábado, luego de que solamente había cinco vendedores en la zona a los que la Dirección de Comercio no pudo retirar, ya que están amparados.

Durante un recorrido por esta vía peatonal, se constató que solo estaban laborando los comerciantes que portaban consigo un amparo otorgado por el Juzgado Segundo de Distrito en Materia Administrativa, mientras que los demás continuaban su venta en las entrecalles, donde por el momento el municipio sí les tiene permitida la venta.

Rosa Ortiz, inspectora de Comercio de Monterrey, comentó que la protección del juzgado impide el retiro y, por lo tanto, solo acuden a apercibir a los vendedores, ya que quitarlos sería cometer un delito.

“Es que están amparados, sí, pero ciertas personas, nada más son como unas 20 (las que se establecieron en la vía pública), pero eso fue ayer, están amparados, tienen amparo”.

? ¿No los pueden ustedes quitar?

“No, nada más se les apercibe; hay unos que no tienen amparo, pero pues…”.

? ¿A esos sí los van a retirar?

“Como que se metieron muchos sin amparo”.

? ¿A esos sí los retiraron?

“Sí, nada más”, comentó.

Expresó que en el caso de los comerciantes informales o semifijos que permanecen en las entrecalles o calles que convergen con Morelos, expresó que sí se les permite laborar en ese lugar, siempre y cuando hayan sido de los autorizados a permanecer en ese sitio.

Los comerciantes mostraron copia del incidente de una suspensión derivada del juicio de amparo 879/2013, promovido por María Mercedes Ferman Guerrero y otros, el 8 de mayo de 2013.

El documento fue firmado por el secretario del Juzgado Segundo de Distrito en Materia Administrativa en el Estado de Nuevo León, Jesús de los Ángeles Arvizu Franco, y proveído por Javier Rubén Lozano Martínez, juez del citado juzgado.

Esteban Gutiérrez es uno de los comerciantes informales que ayer laboró en Morelos y portaba copia de la suspensión de amparo que les fue otorgada, ello le permitió continuar en el lugar. Él tiene un puesto de venta de máscaras de lucha libre y de monitos de juguete.

“Vienen a retirarnos, pero uno quiere trabajar nada más, porque la vez pasada nos quitaron y la vez pasada falleció mi señora por esto y me quedé con los niños. De aquí, lo poquito que vende uno (se mantiene), nada más quiere uno trabajar, se lo pedimos a la alcaldesa, que nos permita trabajar, nada más porque ahorita pido trabajo y no nos van a dar en ninguna parte”.

“No sabría decirle (cuántos comerciantes están amparados), pero serían como unos 40. Hay veces que vienen a cada rato, como andan ellos trabajando aquí a cada rato, pero como saben que cada quien trae su amparo, tiene uno que mostrárselo con amabilidad”, comentó.

Ricardo Alanís