4 de abril de 2013 / 02:06 p.m.

El doctor cirujano Ramón Gómez Gaviria, quien mató a dos delincuentes que pretendían extorsionarlo, denunció que ha recibido amenazas y que le han puesto “precio a mi cabeza”.

En entrevista con Yuli García en MILENIO Televisión, el galeno reveló que desde hace 15 días ha visto gente “extraña en las esquinas” cercanas a su consultorio: "“me ven con furia, pasan en coches viendo directamente, me acechan alrededor de mi clínica”".

Por ello dijo temer por su vida, pues también ha escuchado rumores de sus pacientes y de habitantes de la zona "“de que le habían puesto a mi cabeza, eso me llenó de pánico y por eso recurrí a medios y autoridades para que tomen medidas necesarias”".

—¿Ha recibido protección?

—Sí, el municipio de Ecatepec ha estado muy atento de mi caso, nos ha mandado patrullas a vigilar.

Sin embargo Gómez Gaviria decidió contratar vigilancia privada, porque desconfía de la propia policía municipal pues, dijo, sus elementos podrían estar coludidos con los delincuentes.

—¿Recibe información de sus pacientes y gente del lugar, le han dicho a qué grupo pertenecen?

—Son ladrones, es gente que, como dicen por ahí vulgarmente, se ponen la camiseta de un grupo poderoso para que la gente les tenga miedo y de todo eso me entero, porque tengo 20 años trabajando en esta región y tengo pacientes de varias colonias de este municipio de Ecatepec.

—Pero usted pudo enfrentarlos, no tuvo miedo, ¿qué pasó ese día?

—Ese día estaba platicando con una paciente que daba de alta luego de una cirugía; en ese momento sonó mi celular para decirme que si me había olvidado de ellos y que en ese momento iban a pasar por el dinero o me iban a dar un levantón.

Al minuto y medio tumbaron la puerta y se metieron gritando mi nombre y cositas obscenas… salí inmediatamente y me enfrenté a ellos suplicándoles que se calmaran porque venían alterados, demasiado raros, se me metió a la cabeza que me iban a matar y les rogué y rogué que no mataran a mis pacientes, se dejaron venir a media sala… de repente no sé como pasó pero empezaron los balazos; uno quedó tirado, dos salieron corriendo.

—¿Ya había pensado que iba a actuar de esa manera?

—Yo actué como siempre actúo, soy una persona seria; todo el tiempo me estoy cuidando, lo traigo en la sangre, en mi infancia viví en las peores colonias de mi ciudad, en Colombia.

Redacción