4 de abril de 2013 / 02:43 a.m.

Monterrey.- • El próximo domingo amanecerá más temprano, y no porque el sol se levante antes, sino porque el reloj se adelantará una hora.

Como cada primer domingo de abril, desde 1996, hay que adelantar los relojes una hora, una medida que permite un mejor uso de la luz solar y reduce el consumo de energía eléctrica en el país.

En el 2012 el horario de verano, de acuerdo con la Secretaria de Energía, permitió ahorros de alrededor de mil giga wattios por hora, cifra equivalente al consumo anual de energía del Estado de Campeche en el 2011.

Se estima que en pesos y centavos, el horario de verano representó un ahorro de mil 390 millones de pesos.

El Horario de Verano permanecerá desde el domingo 7 de abril, hasta el 27 de octubre próximo. El adelantar una hora modifica la hora de encendido de las luces en horas pico –entre 19:00 y 22:00 horas-, por lo que se deja de consumir energía eléctrica y se disminuye la quema de combustibles.

Si se considera que gran parte de la energía eléctrica que usa el país es generada mediante combustibles fósiles, con el Cambio de Horario de Verano (CHV) se evitó el año pasado la quema 1.86 millones de barriles de petróleo crudo equivalente. Con los ahorros de energía eléctrica obtenidos por el CHV, se evitó también la emisión a la atmósfera de 695 mil toneladas de bióxido de carbono.

Los ahorros acumulados por la aplicación del CHV desde su inicio en 1996 a la fecha, permitieron dejar de consumir 19,460 GWh. Con la idea de dimensionar el significado del ahorro de energía acumulado de 1996 a la fecha por la aplicación del CHV, éste sería suficiente para alimentar a 11 millones de hogares durante todo un año (con un consumo promedio de 289 Kilowatts-hora bimestrales por hogar).

Pero para la población no ha sido tan simple aceptarlo. Como el ahorro no se refleja en el recibo, para muchos, el cambio de horario sólo implica molestias por las modificaciones en los horarios de sueño, que pueden generar alteraciones como insomnio, irritabilidad, somnolencia y, en ocasiones, bajo rendimiento laboral.

Sin embargo, 80 países adelantan su reloj una hora en el verano, y hasta ahora parece ir dando resultados.

Los problemas ocurren el primer día, pues siempre hay alguien que olvida adelantarlo, y por la mañana llega tarde a todos lados.

Usted no lo olvide: el sábado, antes de irse a dormir, adelante el reloj, y santo remedio.

FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL