23 de abril de 2013 / 02:37 a.m.

Caro le costó a Dorados el mal inicio de torneo que tuvo, lo que le significó quedar fuera de la liguilla del Clausura 2012 del Ascenso MX del futbol mexicano, y ahora el técnico Francisco Ramírez deja su futuro en manos de la directiva.

"Es consecuencia de hacer una temporada en la que arrancamos muy mal. Nos tardamos en encontrarnos como equipo y ahí están las consecuencias, ahora vamos a esperar la decisión de la directiva".

El cuadro sinaloense dejó muchos puntos en el camino y aunque al final del certamen intentó recuperarlos para aspirar entrar a la "fiesta grande" del circuito de ascenso, cuando necesitaba vencer a La Piedad por cinco goles de diferencia apenas ganó 1-0.

"Pagamos el inicio de torneo pues tuvimos poca pretemporada, dos partidos de afinación y muchos lesionados. Cuauhtémoc Blanco tardó mucho en volver, a estas fechas sigue lesionado; (Daley) Mena igual; Alfredo (Frausto) suspendido, se sumaron muchas cosas en estos cuatro meses", indicó.

Cabe señalar que el contrato del técnico Francisco Ramírez terminó junto con la temporada del conjunto sinaloense y luego del campeonato que realizó al frente del equipo, solamente espera la decisión de la directiva sobre su continuidad.

"Estamos en deuda con la gente, en lo personal me lleva mucho tiempo digerir (el quedar fuera) porque siempre quiero estar en las instancias de ganador. En lo personal, y mi familia, estamos muy agradecidos con Culiacán. Es una plaza que me ha dado la oportunidad de manifestar mi trabajo".

"No cumplimos el objetivo de pelear por el ascenso otra vez, hay muchos factores que hay que analizar profundamente, pero no es conveniente hablarlos y seguiré en la lucha", añadió el estratega, quien afirmó que le gustaría tener una revancha.

Por otra parte, Ramírez dijo desconocer las versiones que se han dado en la entidad sobre la posible venta del club, mientras de la situación de Blanco señaló que sigue con el entusiasmo de jugar, pero el poco entrenamiento le ha costado lesionarse.

Notimex