13 de enero de 2013 / 12:17 a.m.

Monterrey.- El propietario del casino Royale, Raúl Rocha, negó haber tenido en la azotea de su negocio la presencia de francotiradores, como se establece en declaraciones hechas por testigos del ataque a este centro de apuestas y que están en poder de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

En voz de su representante legal, el abogado Juan Gómez Jaime, se informó que Rocha no sólo negó la presencia de personas con armas largas en la azotea del inmueble ubicado en la avenida San Jerónimo, sino que además, él es enemigo de esas situaciones, y de forma adicional, dijo que no era posible esa opción, ya que tampoco tenían permiso de la Secretaría de la Defensa Nacional para ello.

"Eso ya será cuestión de que lo determine el Ministerio Público, porque él es el que tiene a su cargo la investigación, y claro que tiene la facultad de citar cuantas veces sea necesaria a las personas a las que les resulte cita para que aporten la información que estimen conveniente y necesaria para lograr conocer la verdad histórica de los hechos.

"Pero sí el señor Raúl Rocha me explicó y me definió que la empresa de la que él forma parte, en ningún momento tuvo personas armadas en la azotea del inmueble del casino, ni mucho menos tuvo armas allá en la azotea, porque en primer lugar, él es enemigo de ese tipo de situaciones, y en segundo lugar obviamente se necesitarían permisos de la Secretaría de la Defensa Nacional para tener y portar armas en ese inmueble, y por lo tanto se considera ajeno totalmente a eso, él lo desmiente y me dijo que no era cierto", dijo.

Responsabilidad de aseguradora

La compañía de seguros que contrató el propietario del casino Royale deberá ser quien responda por los riesgos que se provocaron durante el ataque a este centro de apuestas que dejó un saldo de 52 personas fallecidas, además de daños millonarios al establecimiento.

El abogado comentó que la póliza debe proteger y amparar cualquier riesgo en el negocio, aunque prefirió no hablar de números en cuanto a aspectos de indemnización. Tampoco mencionó de qué compañía aseguradora se trataba.

"En determinado momento, todos los derechos que nacieron con motivo de la tragedia de todos conocido, muy lamentable, le corresponde a la compañía de seguros con la que se tenía contratada una póliza de seguros para proteger esos riesgos, de tal manera que en el momento en que sea oportuno ejercer esos derechos, derivados de esa póliza, la compañía de recursos va a ser la que va a tener que enfrentar esa situación de responder por esos riesgos.

"La póliza debe de amparar y proteger cualquier riesgo derivado del negocio, y que a su vez repercute contra la compañía de seguros, que tenga protegido mediante esa póliza esa empresa. Yo no pudiera hablar de números, porque yo no tengo a mí cargo la administración de ese tipo de asuntos, y eso en su momento lo determinará la administración o las personas que tenían a su cargo la administración de ese negocio, cuando ocurrió el siniestro", dijo.

RICARDO ALANÍS