21 de mayo de 2013 / 02:07 a.m.

En una decisión que parece encaminada a evitar que el magnate mexicano Carlos Slim siga adquiriendo clubes de fútbol, los dueños de los equipos de la primera división mexicana acordaron el lunes por unanimidad prohibir la multipropiedad en la máxima categoría, informó el presidente de la liga Decio De María.

Slim entró al mundo del fútbol en septiembre, cuando a través de su compañía de telecomunicaciones América Móvil adquirió el 30% de las acciones del León y del Pachuca, ambos equipos de la primera. Unos meses después, en diciembre, compró a Estudiantes Tecos de la liga de ascenso (segunda división).

Su llegada al fútbol no fue bien vista por todos y en la anterior asamblea de la primera división se decidió someter a voto el tema de la multipropiedad, concepto que ha existido en México por muchos años. Televisa y TV Azteca, competidores directos de Slim en el terreno de las telecomunicaciones, llegaron a poseer hasta tres equipos.

De María no quiso opinar sobre la decisión de modificar lo que por muchos años fue permitido. También esquivó a responder sobre si el cambio tenía que ver con la llegada de Slim al fútbol.

En el pasado, Televisa llegó a tener a tres equipos en primera división —América, Necaxa y San Luis— sin que nadie se opusiera. El debate sobre la multipropiedad fue planteado por los dueños de equipos durante su última reunión en febrero.

"Fue un tema que se puso en la mesa, se sometió al Comité de Desarrollo y hoy se resolvió que cada dueño tenga un solo equipo", dijo De María en una rueda de prensa tras la asamblea de dueños.

Arturo Elías Ayub, el vocero de Slim y que estuvo presente en la reunión como representante de León, no formuló declaraciones al salir de la reunión.

Televisa, el mayor productor de programas de televisión en español, es propietaria del América, uno de los dos clubes más populares en México junto con Chivas.

En la liga de ascenso, también posee al Necaxa.

TV Azteca, la segunda cadena del país, ahora sólo es dueña de Morelia. Jaguares, que era su otro club en primera división, fue vendido a un grupo empresarial que la mudará de Chiapas, en el sureste mexicano a Querétaro, donde los Gallos Blancos descendieron a la segunda división

De María informó que uno de los acuerdos a los que llegaron es que en un lapso máximo de cinco años ningún dueño podrá poseer más de un equipo en primera división y que durante ese periodo tampoco podrá incrementar el número de equipos que actualmente tiene, otro paso que apuntar a detener el crecimiento de Slim.

Diversos reportes de prensa apuntaban a que el magnate estaría interesado en comprar a Chivas, uno de los dos equipos más populares del país, en lo que habría sido un golpe de autoridad sobre Televisa y TV Azteca.

"Creo que siempre es tiempo de analizar dónde estás parado y sobre todo a dónde vas", dijo De María sobre el porqué modificar ahora sus reglamentos en el tema de multipropiedad. "El poderse fijar metas aprobadas por unanimidad es algo fundamental para la liga".

La incursión de Slim en el fútbol presentó el primer reto a las televisoras en un terreno que era de su dominio exclusivo: los derechos de transmisión de los 18 equipos de primera división.

Sin un canal de televisión abierta, Slim comercializa los derechos de los partidos del León con Telemundo en Estados Unidos, Fox Sports en México y América Latina y el portal mediotiempo.com, que pertenece al grupo CNN/Expansión.

Además, León se transmite por el canal de televisión por internet UNOTv, propiedad de Slim.

La adquisición de más equipos de parte de Slim presentaba otro problema a futuro para el resto de la liga mexicana porque las tomas de decisiones son realizadas por votación y cada dueño posee un sufragio, algo que también fue modificado.

"En caso de que existe multipropiedad, ese dueño sólo tendrá un voto", agregó De María

En otros acuerdos de la asamblea se acordó que en caso de que el equipo de un multipropietario logre el ascenso deberá ser vendido en un plazo máximo de tres años o corre el riesgo de perder la categoría.

Otro acuerdo es que las transacciones de jugadores entre equipos de un mismo dueño están limitadas a dos traspasos y que la simulación accionaria será penada también con el descenso.

AP