21 de diciembre de 2013 / 12:20 a.m.

Monterrey.- Con tanto trabajo en el reparto de carne, Claudio Alejandro Olmedo Soto sólo soñaba con dormir en su camita.

Lo malo es que se puso a soñar mientras estaba al volante, y terminó estampado en un árbol, y tanto él como su compañero de labores, heridos.

Mientras veía la camioneta destrozada y la carne que iba a entregar regada por el asfalto en dos carriles de la avenida Nogalar, Claudio Alejandro, de 29 años de edad, no dio justificaciones. No hubo cerrones, ni fallas mecánicas. "Me quede dormido", le dijo al oficial de Tránsito de San Nicolás que tomó conocimiento de los hechos.

Junto con él viajaba Javier Pérez Del Ángel, de 21 años de edad, quien al igual que el conductor, sufrió golpes de consideración que ameritaron hospitalización.

El percance ocurrió sobre la circulación de poniente a oriente de la avenida Nogalar, unos 300 metros antes de llegar a la Joroba de la avenida San Nicolás, cuando la pareja se dirigía a dejar un pedido de carne.

Ellos trabajan para la empresa Salazar Cantú Alimentos, que tiene su sede en la colonia La Fama 2, en Santa Catarina, y en los últimos días, por la temporada navideña, han  tenido el doble o triple de trabajo. Hay que empezar de madrugada y seguir hasta altas horas de la noche.

"He trabajado muchas horas extras, y de plano me quede dormido", dijo Olmedo Soto al oficial de Tránsito de San Nicolás que tomó su declaración preliminar en el lugar del accidente.

Explicó que simplemente dormitó, y despertó cuando sintió el impacto.

La camioneta, tipo Nissan con caja refrigeradora, y placas RH 54-492, quedó totalmente destrozada de la cabina, pues impactó en un árbol que está en el centro del camellón que divide  la avenida Nogalar. EL impacto hizo que la camioneta diera un viraje violentó y se quedará invadiendo los dos carriles de alta velocidad de la avenida, en su circulación hacia el oriente.

Afortunadamente no venía ningún vehículo en ese momento, pese a que eran alrededor de las nueve de la mañana, pues pudo crearse un choque en cadena.

Francisco Zúñiga