24 de marzo de 2013 / 03:13 p.m.

Jóvenes experimentan una técnica para que los transeúntes puedan disfrutar de ese espacio y hasta consultar internet.

 Monterrey • La escena es inaudita: una joven consultando internet en su laptop sobre un colchón de césped echado en un carril y medio de la calle Morelos y Diego de Montemayor en pleno corazón del Barrio Antiguo.

Los transeúntes y automovilistas distraen su atención desde hace un mes ante la inédita actividad que intenta dar vida a esta zona icónica que se busca preservar.

El descolorido tapiz de zacate instalado frente a los números 921 y 925 entre los abandonados Café Iguanas y Pizzas Iguana sobre Morelos, es un experimento de un grupo de jóvenes que buscan hacer convivencia y prevenir el delito.

Se trata de una instalación del Laboratorio de Convivencia, para que los transeúntes se sienten, acuesten, tomen fotos, se tomen un café o consulten internet gratis con una clave que proporcionan los miembros del Colectivo Ciudad-Es.

“Es un laboratorio de convivencia de expertos locales e internacionales que estamos trabajando desde hace años lo que es prevención de delito, derecho a la ciudad; vamos a hacer unos experimentos, creamos una metodología propia a partir de los experimentos y trabajamos en zonas de conflicto.

“Esta instalación humaniza el espacio, si trabajamos desde la terminología ambiental, entre más ojos en la calle haya, entre más humanizada esté una ciudad, se reduce la incidencia delictiva y se reduce el comportamiento violento de los seres humanos”, explica Indira Kempis, integrante de Ciudad-Es.

Ella se dedica a la parte de la seguridad ciudadana y la acompaña en esta odisea otro profesionista, Sergio García, quien se dedica a la arquitectura urbana dentro del colectivo.

“La gente que viene salimos a explicarle, la mayoría viene a tomarse fotos. Les decimos: ‘Siéntense, acuéstense, pongan su café o tráiganse su laptop, tenemos internet’, ya que podemos proveer de internet para que tengan el wi-fi de la casa, y nosotros se los prestamos, es la idea.

"Es preocupante que el centro esté abandonado y tiene tensiones y decidimos poner el espacio justo aquí porque nos interesa que el Centro fomente la participación de la misma ciudadanía", explica Kempis.

El proyecto abarca acudir a tres tipos de zonas geográficas: de pobreza, abandonadas y de conflicto, que puede ser desde la Independencia o la colonia Del Valle, ya no tiene nada que ver el factor económico, sino los factores sociales del lugar.

Indira Kempis ha participado también en otros proyectos sociales. Uno de ellos es el de promover el uso de la bicicleta.

La activista ha estado también en movimientos a favor de la paz en la entidad.

"Vivimos en una guerra, en un estado de emergente, en un conflicto, en nuestras manos está solucionarlo, decidir directamente en la toma de decisiones, entonces en esa narrativa es cuando hablamos de enseñar vida en medio de tanta muerte", reflexionó recientemente en una entrevista para MILENIO Monterrey.

EDUARDO MENDIETA SÁNCHEZ