12 de octubre de 2013 / 04:34 a.m.

Ecuador ganó por 1-0 a Uruguay y dio un paso grande para confirmar este martes frente a Chile su clasificación directa al Mundial de Brasil.

Jefferson Montero anotó el gol a los 30 minutos, tras una gran acción del extremo derecho del Manchester United inglés Antonio Valencia.

El partido resultó complicado de principio a fin para Ecuador ya que Uruguay, con los mismos 22 puntos pero en el incómodo quinto puesto que da derecho a la repesca, quería ganar para buscar la posibilidad de hacerse con la plaza directa.

Si bien, durante los primeros 45 minutos, Ecuador llegó en más ocasiones careció de precisión en la entrega de la pelota, lo que facilitó el trabajo defensivo contrario.

El sistema defensivo uruguayo y la imprecisión local, facilitó el trabajo del portero Fernando Muslera, aunque en una ocasión recogió el balón desde el fondo de su arco.

Los uruguayos se arrimaron a la zona defendida por Ecuador en pocas oportunidades, aprovechando las malas entregas del balón de los centrocampistas locales, pero que no fueron aprovechadas, especialmente por Edinson Cavani.

El único tanto del primer tiempo lo anotó Montero, que llegó preciso y remató al andar, desde corta distancia, un pase desde el extremo derecho efectuado por Valencia, luego de superar la marcación de Diego Godín, al minuto 30.

Un disparo de Walter Gargano, desde gran distancia complicó al portero Domínguez, que soltó el balón y en un segundo intento logró controlarlo, al minuto 55.

Cristian Rodríguez ensayó un violento disparo con destino al gol pero el portero Domínguez evitó el tanto al rechazar el balón al tiro de esquina, al minuto 67.

El ingreso de Diego Forlán ocasionó mejor toque de pelota de los uruguayos, ante los espacios que cedió Ecuador, por lo que el encuentro ganó en emociones.

Uruguay incrementó el ritmo de su juego, adelantó líneas, presionó sobre la zona de Ecuador, que contó con una buena respuesta de su sector defensivo.

Los uruguayos presionaron hasta el final del encuentro mientras los ecuatorianos defendieron hasta con desesperación el tan anhelado triunfo.

EFE