30 de mayo de 2013 / 07:06 p.m.

Representantes de los 209 miembros de la FIFA —naciones y territorios— y su poderosa conducción bajo la presidencia de Joseph Blatter se reunieron para la ceremonia inaugural del congreso de dos días en Port Louis.

Se anticipaba que el organismo rector del fútbol mundial completaría aquí un proceso de reformas de dos años provocado por dos crisis: la votación de 2010 en la que Rusia y Catar obtuvieron las sedes de los mundiales de 2018 y 2022, respectivamente, y la reelección de Blatter en 2011 después de una campaña sacudida por escándalos.

"Nuestro Congreso es nuestra oportunidad de reunirnos todos los miembros de nuestra gran organización", afirmó Blatter al abrir el Congreso. "¿De reunirnos? Sí. ¿De votar? Por supuesto. Y de tomar decisiones importantes para el futuro de la FIFA".

Pero las reformas no se completarán cuando el trabajo empiece el viernes en este paraíso natural en el Océano Indico.

Una posible votación sobre las nuevas reglas para limitar la edad y el período de los cargos oficiales —para que la FIFA concuerde con el Comité Olímpico Internacional— fue descartada el martes por el comité ejecutivo de la FIFA antes del Congreso. Otras dos áreas de reforma —hacer más transparentes los salarios y bonos de los ejecutivos y permitir observadores independientes en el comité ejecutivo— tampoco serán tratadas.

Aunque admitió la necesidad de cambio después de más de un siglo de vida y de los casos recientes de corrupción, la FIFA no parece dispuesta a hacer lo suficiente, según dicen los críticos.

Los reformistas independientes traídos por la FIFA hace dos años y encabezados por el profesor de derecho Mark Pieth han dicho que las reformas propuestas para este congreso no han cumplido con los "mayores estándares".

La FIFA responde que está haciendo progresos, preparando un documento para la prensa esta semana que demostrará, según dice, que la mayoría de las reformas han sido o están siendo puestas en práctica.

La FIFA ha efectuado algunos cambios. Ha fortalecido el comité de ética, ha ajustado los controles financieros y ha quitado al comité ejecutivo la decisión de quién gana el derecho a organizar la Copa Mundial para dejarla a la votación de las 209 asociaciones integrantes. También ha elegido por primera vez a una mujer al comité ejecutivo.

Pero el hecho de que se haya descartado tratar las reformas a los límites de edad y de períodos antes del congreso ha suscitado escepticismo y frustración.

"Desde hace dos años estamos hablando sobre esto", dijo el presidente de la UEFA, Michel Platini. "Quizás se mueven algunas políticas en el interior de la FIFA, pero si ellos no las quieren (las reformas) entonces no hay por qué decir que es Europa la que detiene las reformas. Porque nosotros las hemos seguido desde el comienzo. El resto es política".

Blatter, que asistió brevemente a la reunión del jueves de la UEFA, dijo al ser reelegido a la presidencia en el 2011 que este sería su último período. En ese año arreciaron las críticas a la FIFA por corrupción en relación a la votación presidencial y a la elección de Rusia y Catar para organizar las copas mundiales de 2018 y 2022 respectivamente.

Pero ha insinuado que podría buscar la reelección en el 2015 para otro período de cuatro años hasta el 2019, cuando tendría 83 años.