7 de marzo de 2013 / 01:48 p.m.

Santiago • “"¿Dónde están los que incendiaron?"”, se preguntan habitantes, rescatistas y soldados en la comunidad Puerta de Fierro. Aquí se diseña -desde hace tres días- la estrategia para combatir el siniestro de la Sierra de Santiago.

La ruta para llegar a la zona en llamas es complicada. Se recorren improvisados caminos, entre pastizales, rocas y ramas espinosas. El trayecto, cuesta arriba, se estima en poco más de una hora y quince minutos.

Armados con palas, picos y rastrillos, los elementos del Ejército Mexicano recorrieron 2.5 kilómetros hacia arriba hasta tener contacto con el voraz fuego.

A los militares les tocó trabajar en la parte sur- este del área en riesgo. Entre declives forman hasta dos cercos “"guarda rayas"”. Confían que el fuego no pasará el perímetro marcado.

"Es un margen de seguridad, que se elabora con maquinaria o herramienta de mano, en este caso, para evitar que el fuego brinque a otra área", explica el Coronel Marcos Ríos.

En total son 150. Algunos narran que es la primera ocasión que se integran al Plan DN III y reconocen la importancia que tienen las montañas para el Estado.

“"Tenemos el compromiso con la sociedad, atender este siniestro es lo primordial para nosotros"”, comentó el Teniente de Infantería, César Alarcón.

"Me tocó colaborar en el 2008 en el incendio de El Manzano, allá todo fue diferente, alcanzó arbustos. Esto no es nada, comparado con aquel", considera un elemento de tropa.

En otros frentes, trabajan Protección Civil del Estado y de 10 Municipios; la Policía Federal y Fuerza Civil, además del personal de la Comisión Nacional Forestal.

Mientras la plantilla de 675 elementos arriesgan su vida entre el fuego, los lugareños exigen justicia en contra de quien resulte responsable.

Al observar una intensa movilización en las calles de su comunidad, algunos de los habitantes se acercaron al Centro de Mando. El Gobernador supervisaba los trabajos en la zona.

"Está muy mal lo que hicieron los muchachos, si no saben andar en esos lugares que no vayan", se escuchó entre las voces inconformes.

“"Vivimos aquí cerca y estamos tristes porque vemos que no se controla"”, señaló otro de los vecinos en el Centro de Mando, ubicado en una de las quintas de la región.

Molesto, el alcalde Homar Almaguer responsabilizó a los dos jóvenes -que iniciaron la fogata- de mentir y cambiar la versión de lo ocurrido la tarde-noche del domingo pasado.

“"En ningún momento se les pidió que encendieran fuego, eso lo descarto, tenemos elementos capacitados que no darían esa recomendación"”, agregó.

JOSÉ PLATA