28 de agosto de 2013 / 12:54 a.m.

Cruz Grande • Efectivos del Ejército mexicano desarmaron y replegaron a más de 300 elementos de la policía comunitaria que iban a bloquear la carretera federal Acapulco-Pinotepa Nacional, y demandar la libertad de la coordinadora de la CRAC Nestora Salgado García.

Los hechos se registraron aproximadamente a las 15:29 horas cuando unas 500 personas, entre integrantes de la policía comunitaria y habitantes de las comunidades indígenas de Ayutla de los Libres marchaban sobre la carretera interestatal ya casi para llegar a la ciudad de Cruz Grande.

En ese tramo unos 150 soldados del Ejército mexicano se desplegaron a lo ancho de la carretera interestatal al mando de un capitán que les indicó a los manifestantes que no podían pasar armados.

Se hicieron de palabras tanto las mujeres como los militares que insistían en que no podían pasar armados.

"Dejen sus armas, no pueden con armas, dejen sus armas y pueden pasar a manifestarse", les insistió, un espigado mando de las fuerzas castrenses del 48 Batallón de Infantería con sede en Cruz Grande.

Ahí se iniciaron una serie de jaloneos, peleas y disputa por las armas principalmente entre militares y agentes de la Policía Comunitaria y civiles que iban en la marcha y se resistían a entregar sus armas.

Entre golpes, empujones y sometimiento por parte de los militares a los agentes de la PC, se iniciaron una serie de escaramuzas, donde casi siempre los solados ganaron a los Policías Comunitarios y los desarmaron.

La totalidad de las armas aseguradas por los militares eran escopetas, pistolas de bajo calibre, machetes y hasta espadas que hasta en el repliegue de los arrojaron los Policías Comunitarios.

Los militares se desplegaron estratégicamente y encajonaron a los manifestantes con vehículos artillados y Hummers cerraron la retaguardia, adelante unas 20 unidades fueron colocadas para impedirles el paso y desde lo alto un helicóptero daba vueltas y movía a los militares.

Los manifestantes, sobre todo mujeres exigían que se les permitiera el paso para llevar a cabo su protesta en la que demandaban la libertad de Nestora Salgado García, detenida el pasado 21 de agosto en un operativo de las fuerzas federales en el municipio indígena de Olinalá, en la montaña de Guerrero.

Tras el repliegue Arturo Campos Herrera, aseguró que iban a tomar la carretera de Cruz Grande (la federal, Acapulco-Pinotepa), para exigir la liberación de Nestora Salgado, pero se les impidió el paso.

"Nosotros íbamos a tomar la carretera de Cruz Grande pacíficamente, las armas las llevábamos para protegernos de los delincuentes, no para enfrentarnos con el Ejército (Mexicano)".

"Vamos a permanecer aquí, exigiendo la liberación de nuestros compañeros y valorando si vamos a la toma de la carretera (…) desarmaron alrededor de 300 a 400 elementos de la Policía Comunitaria", dijo Campos Herrera.

Acusó que los militares en el desarme de los Policías Comunitarios, golpearon a mujeres y niños, ustedes lo vieron, dijo.

JAVIER TRUJILLO