6 de diciembre de 2013 / 04:01 p.m.

Monterrey.- Para el policía, el chaleco antibalas no siempre es suficiente. A veces, se necesita un poder divino que ayude a desviar la bala, o a lograr una detención incruenta, para poder regresar a casa, sano y salvo.

Por ello, más de 500 elementos de Fuerza Civil marcharon en peregrinación hasta la Basílica de Guadalupe, a pedirle a la Virgen Morena que los cuide, mientras ellos cuidan de los regiomontanos.

El inesperado frío mañanero no detuvo a los uniformados. Ni siquiera a los que olvidaron su chamarra.

Ni como echarse atrás, si con sus escasos años, Angie Dayanira, la niña que representaba a la Virgen de Guadalupe, aguantaba el frío envuelta apenas en un delgado manto verde.

Esta peregrinación tiene décadas de realizarse cada año, pero en los últimos tres, por seguridad, se había suspendido, pero ahora sí hay condiciones de hacerla.

Un motivo más para dar gracias, y por ello, los policías llevaron una rosa de plata a la Virgen.

Esta vez, no iban tras al mal, sino hacia el Bien.

Los policías recorrieron la calle Zaragoza, entraron por San Luis a la Colonia Independencia y llegaron a la Basílica, donde esperaron a ser recibidos.

Las largas horas de trabajo durante la noche anterior, el cansancio, el frió y el hambre de la mañana, fueron fácilmente vencidos por la fe.

Al final, cada elemento se fue por su lado, convencidos de llevar consigo una protección más efectiva.

Francisco Zuñiga