LORENA LÓPEZ
4 de septiembre de 2013 / 11:50 a.m.

México • El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto no establece sus objetivos en materia de seguridad a partir de los cárteles, sino de los delincuentes que lastiman a la sociedad, por lo que “resultan irrelevantes los nombres que ellos mismos dan a sus organizaciones”, aseguró el vocero del gabinete de seguridad, Eduardo Sánchez.

 

“Nosotros ya no hacemos análisis de las estructuras de los delincuentes para no enaltecer y menos hacer apología de la violencia y del crimen”, afirmó.

 

En la conferencia de prensa donde confirmó la detención de Alberto Carrillo Fuentes, el vocero dijo que “no podía precisar con exactitud” el lugar que ocupaba el presunto delincuente en la estructura criminal de la que formaba parte, aunque “está, desde luego, vinculado con el liderazgo, con parte del liderazgo”.

 

También rechazó hablar de alguna banda como el cártel de Juárez, los Carrillo Fuentes o alguna escisión de este grupo delictivo, ya que “fueron ampliamente conocidas y difundida su información en la otra administración”.

 

Aseguró también que en ninguna de las detenciones recientes el gobierno federal utilizó información de testigos protegidos y agregó que el operativo para detener a Carillo Fuentes fue tan discreto que casi pasó desapercibido por quienes circulaban en ese momento en el bulevar de Bahía de Banderas, Nayarit.

 

Eduardo Sánchez también dio cuenta de la captura de Alejandro Arias Barrera, colaborador de Carrillo Fuentes, e informó que ambos formaban parte de la lista de 122 objetivos relevantes elaborada por el gobierno federal, de los cuales 65 criminales ya fueron neutralizados.

 

Reiteró que la estrategia contra el crimen “no está encausada contra determinadas bandas” y que se han dado capturas “prácticamente de la gran mayoría, si no es que de todas las bandas del crimen organizado.

 

“Nosotros más que plantearnos objetivos a través de las bandas, nos planteamos objetivos a través de delincuentes que están lastimando a la sociedad”, dijo.

 

El también subsecretario de Normatividad de Medios de Gobernación dijo que dicha estrategia “ha permitido actuar enfocados mucho más en la protección de los ciudadanos y de sus patrimonios”.

 

Más tarde, en entrevista con Joaquín López-Dóriga, en Radio Fórmula, el vocero de seguridad dijo que Alberto Carillo Fuentes manejaba el cártel de Juárez, que lideró su hermano Amado Carrillo, quien murió en 1997.

 

“Así es. Él seguía llevando a cabo sus actividades dentro de su grupo delincuencial”, cambiando de identidad y manteniendo bajo perfil en su intento por pasar desapercibido.

 

“Esta persona junto con algún familiar, probablemente algún hermano, siguió llevando a cabo sus actividades dentro de ese grupo delictivo que opera principalmente en Chihuahua.”

 

Sin embargo, dijo que es difícil precisar si el cártel de Juárez sigue teniendo peso en el mundo del crimen organizado. Lo que sí es un hecho, añadió, es que “siguen teniendo actividades de narcotráfico, siguen llevando droga a Estados Unidos, de acuerdo con información que nosotros tenemos; existen en ese sentido averiguaciones previas que así lo señalan, de manera que de ese tamaño es la operación que ellos tienen”

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Cuando el periodista calificó de osada la afirmación de las autoridades de Estados Unidos en el sentido de que otro cártel mexicano, el de Tijuana, quedaba desmantelado con la sentencia al último de los hermanos Arellano Félix, el subsecretario de Gobernación, señaló:

“Tengo la misma impresión, creo que los puntos fronterizos de Tijuana, de Ciudad Juárez, de Reynosa, de Matamoros siguen siendo y seguirán siendo apetecibles para quienes pretenden exportar o hacer trasiego (de droga) hacia Estados Unidos; esos son puntos muy importantes y lo han sido de manera histórica durante muchos años.”

 

El vocero de seguridad aseguró también que ha dado resultado el llamado del gobierno a la gente para denunciar, y por ello se han abierto más investigaciones por secuestro y extorsión.

 

Según las cifras de incidencia delictiva actualizadas al 31 de julio, ambos delitos repuntaron.Por razones que resultan obvias, detalló, las víctimas de esos delitos no presentan su denuncia y hay una cifra negra, pero dijo que muchas bandas han sido desmanteladas y se ha liberado a muchas víctimas.