1 de agosto de 2013 / 10:05 p.m.

 

Monterrey.- • La polémica no cambió, el escenario era el mismo, pero esta vez los actores y las palabras fueron distintas.

Uno a uno, Francisco Cienfuegos, Gustavo Caballero y José Maiz García, tomaron asiento en las curules del pleno de la Diputación Permanente, ésa en donde apenas unas horas antes las palabras "hocicón y bocón" hicieron enojar a más de un panista que recibió el insulto de voz del priista César Serna.

Ese martes se completaron cinco intentos fallidos de la bancada del PRI, quien buscó la aprobación de un exhorto para exigir a la alcaldesa Margarita Arellanes.

Pero de nuevo fueron víctima de una mayoría panista, que aunque no cuenta con los votos suficientes para lograr la aprobación de algún tema en el Pleno, si los tiene para bloquearlos.

Esta vez fue distinto, con un documento formal, una protesta simbólica… y muchos mejores modales que los de un día anterior, los priistas acudieron a pie al llamado Palacio de Cristal, para exigir a la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes, les transparente la información referente a la reestructuración de la deuda regia, equivalente a poco más de mil 400 millones de pesos.

"(…) Existe un año de gracia en la reestructuración, esto llevaría a qué, se le autorizó el 23 de diciembre del 2012, se reestructura en agosto del 2013, ella (Margarita Arellanes) entró en noviembre del 2012, es decir diez meses después reestructura una deuda y patea el bote un año más para empezar a hacer pagos, es decir únicamente pagaría el municipio, bajo esta administración, alrededor de 13 meses", explicó Francisco Cienfuegos.

"Y si tiene aspiraciones a contender por otro cargo tendría que pedir licencia ocho meses antes, es decir que está embarcando el municipio a diferentes administraciones a que paguen una deuda que ella sólo pagaría alrededor de cinco meses", agregó el diputado priista.

Así partieron del Congreso del Estado... y de la misma forma llegaron al Palacio de Monterrey… Caminando.

El escenario: una Macroplaza vestida de turismo y un sol intenso que hacía la humedad más bochornosa.

Sin embargo los legisladores aguantaron con todo y trajes, los casi 40 grados, y así pasaron las avenidas Matamoros, Padre Mier y Ocampo, ante la mirada de algunos paseantes que los reconocían, y otros que se cuestionaban la razón de los medios de comunicación, pero tomaban fotos de la escena.

Ya en el Palacio de Gobierno regio, subieron por la escalera eléctrica y dieron unos pasos para llegar a la Oficina Particular de la alcaldesa, donde dejaron el escrito compuesto por nueve puntos o nueve preguntas sobre el tema de la reestructura.

"¿Cuál fue el monto total de la deuda reestructurada por el municipio? ¿Cuál fue el monto originalmente pactado correspondiente a cada uno de los créditos objetos de la reestructura, y la institución bancaria acreditante? ¿Cuál es la tasa o tasas estipuladas en el contrato o contratos de crédito resultantes de la reestructuración?...", entre otras preguntas, fueron enumeradas por Gustavo Caballero, al salir de las instalaciones del municipio de Monterrey.

Inicialmente el evento no había sido anunciado como una caminata, con la intención de que se filtrara la información y el ayuntamiento de Monterrey preparara una respuesta.

"Sin embargo, los legisladores desconocían que el mismo municipio había citado para una rueda de prensa a la misma hora, y ahí la secretaria del Ayuntamiento, Sandra Pámanes, no desaprovechó la ocasión para responder a los priistas".

"Cuando quieran el tesorero está disponible para explicarles cómo se lleva a cabo una reestructuración de la deuda en un municipio", dijo la también ex diputada y ex dirigente del PAN Estatal.

Al final en espera, ahora sí, de una respuesta oficial por parte del municipio a su solicitud, los legisladores se retiraron de la misma forma en que llegaron.

REYNALDO OCHOA