7 de junio de 2013 / 02:20 a.m.

San Mamés se ha llenado para poder presenciar su último partido, pero el acto trascendía lo meramente futbolístico y se ha convertido en lo que se pretendía, un compendio de muchas de las emociones y de los sentimientos rojiblancos.

Desde la presencia de ex entrenadores y ex jugadores hasta colorear y sonorizar el arco. Entre medio, un socio del Athletic Club, Alain Arroyo ha marcado el último gol en San Mamés, fue una noche emotiva que contó con la presencia en el campo de cinco grandes capitanes como Orbaiz, Guerrero, Andrinua, Dani e Iribar y que ha supuesto una sacudida para miles de corazones.

El protagonismo, en cualquier caso, le correspondía única y exclusivamente a La Catedral. Ayer era su noche. La noche del adiós.

Se hizo duro ver como el estadio se vaciaba poco a poco con la certeza, esta vez sí, de que el Athletic ya no volverá a jugar sobre su respetado y venerado césped. 

Adiós y todos los honores para San Mamés, bienvenido San Mamés.