11 de agosto de 2013 / 07:29 p.m.

La Franja sigue sin conocer la victoria en lo que va del Apertura 2013, tras empatar sin goles con los Tiburones Rojos del Veracruz la tarde de domingo en la cancha del estadio Cuauhtémoc, donde los Camoteros mostraron mejoras notorias, dominaron al rival, pero no supieron concretar en el último momento.

Y es que prácticamente desde el inicio, los de blanco y azul dejaron en evidencia sus intenciones de hacerle daño al cuadro enemigo, luego de que al minuto 8, un servicio por cortesía de Diego de Buen, concluyó con el testarazo abierto del ecuatoriano, Félix Borja, que apareció de inicio en el once titular de Manuel Lapuente.

Tónica que se fue intensificando con el devenir del cotejo, donde fue el argentino, Matías Alustiza, el que puso a prueba al arquero de los jarochos, Edgar Hernández, que se enfundó en la camiseta de héroe, pues fue gracias a él, que los veracruzanos mantuvieron el cero, siendo muestra de ello el manotazo salvador que desvió el trallazo del sudamericano cuando se jugaba el 15 en el reloj.

Tres minutos después, en una calca, Alustiza probó de nueva cuenta fortuna pero sin efectos prácticos, alentando a los suyos a buscar con insistencia la cabaña contraria, donde quedan en el recuerdo varias aproximaciones por conducto del propio "Chavo", así como del "Chango" Alfredo Moreno que tuvo una acción muy significativa.

Jugada en la que el naturalizado mexicano ya se acomodaba para sacar el riflazo, pero puntual a la cita apareció el contención rojo, Jehú Chiapas, que con oportuna barrida impidió el daño, extendiendo así el par de roscas en el tanteador, lo que fue aplaudido por la afición jarocha que hizo una gran entrada en el coloso mundialista.

Ya para la parte complementaria, con ajustes en cada una de las formaciones, Veracruz se animó a través del seleccionado nacional, Ángel Reyna, que comenzó a mover los hilos de su escuadra, la que puso en alerta a los de blanco y azul, que continuaron en su afán por cosechar los tres puntos que no llegaron.

Fue entonces cuando la figura del portero visitante adquirió mayor valía, pues en par de ocasiones calló el grito del gol que permaneció ahogado en las gargantas de los fanáticos poblanos, pues tanto Borja como Alustiza, no fueron capaces de horadar el arco rival, lo que con el transcurrir de los minutos incrementó el drama en el escenario.

Justo en la reposición, Ángel Reyna a nada se quedó de repetir la historia que en reiteradas ocasiones han vivido los del Puebla, sin embargo, la salida a tiempo del portero, Jorge Villalpando, acabó con cualquier intento del enemigo, decretando así la igualada sin dianas que deja al Veracruz invicto y a La Franja con la insatisfacción de no lograr su cometido.

Edgar González