10 de enero de 2013 / 02:16 a.m.

La fracción legislativa priista en el estado emplazó a Graco Ramirez a terminar con los abonos o los plazos planteados de terminar con la inseguridad estatal en un periodo de 18 meses.

 Cuernavaca • La fracción parlamentaria del PRI en el Congreso del estado exigió al gobernador de Morelos, Graco Ramirez Garrido Abreú, abandonar sus "plazos y abonos" para atacar de frente el problema de seguridad, al tiempo en que lo emplazó a revisar a fondo la actuación de sus funcionarios en materia de Seguridad y Procuración de Justicia y a sustituir a quienes no den resultados.

Tras una serie de acontecimientos vinculados con la inseguridad y la operación del crimen organizado, enumerados por legisladores encabezados por el presidente de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos de la legislatura local, Matías Nazario Morales, los representantes populares consideraron –a través de un documento— que contra todo lo que indica el propio mandatario, "Morelos no tiene una estrategia de seguridad definida" y llamaron al perredista a dejar de lado el plazo de 18 meses para terminar con la inseguridad en la entidad.

Los diputados Manuel Martínez Garrigós y José Manuel Agüero Tovar coincidieron en criticar acremente una de las bases que el gobernador Ramírez implementa para desplegar plenamente su estrategia de seguridad, como es el mando único policiaco. Aseguraron que dicha propuesta no sólo viola la constitución, sino que acarreara mayor desorganización entre los policías, pues mientras administrativamente dependerán de los alcaldes, operativamente se deberán a un mando centralizado en la capital estatal.

Nazario Morales destacó que el desarme que realiza la Secretaría de Seguridad Pública en los municipios, bajo el argumento de que se busca ordenar el armamento de alto poder y renovar las licencias colectivas de portación de arma, resulta contraproducente como fue en el caso de Amacuzac, donde cinco días después de haber quitado sus armas largas a la policía local, el jefe de la Seguridad Pública municipal, Justo Buenaventura Jaimes, fue asesinado junto con otro elemento; ambos viajaban en un auto, junto con otro escolta, pero fueron atacados sin que pudiera repeler la agresión, ya que estaban desarmados.

El legislador emplazó al mandatario estatal a esgrimir "de una vez por todas" su estrategia de seguridad y le recordó que aunque contó con la colaboración del PRI en sus primeros días de gobierno, lo hizo con el fin de que tuviera posibilidad de armar libremente su equipo de trabajo. "Hoy esa gracia ya pasó y los acontecimientos de la inseguridad nos están rebasando", es necesario terminar con los abonos o los plazos que esgrimió el mandatario, espetó el legislador en referencia al compromiso de Graco Ramírez de terminar con la inseguridad estatal en un plazo de 18 meses.

DAVID MONROY