— RICARDO ALANÍS
4 de julio de 2013 / 12:57 p.m.

Trabajadores de unaempresa que se dedica a la fabricación de autopartes y refacciones automotrices denunciaron que desde el 10 de junio fueron despedidos de esta compañía, sin que a la fecha hayan recibido una liquidación.

Un grupo de unas 15 personas quienes acudieron hasta lasinstalaciones de este medio de comunicación, denunciaron que son 470 trabajadores los que fueron despedidos de la empresa canadiense Fapco, que se ubica en la avenida Juárez número 7000, en la colonia Las Flores, en el municipio de Guadalupe, y que a ninguno de ellos se le ha resuelto su problema.

Argumentaron que el motivo que les dieron para dejarlos sin empleo es que la empresa iba a cerrar sus puertas.

""El problema que tenemos es que no nos han liquidado, nosotros queremos que entre más pronto se nos liquide mucho mejor, porque ya tenemos un mes y no se nos ha arreglado nada, simplemente nos traen que ahora para el día 14. Somos 470 gentes y no vamos a esperar tanto tiempo.

""Ellos nada más nos avisaron a las ocho de la mañana el día 10 de junio, nada más se nos sacó, nada más nos dijo Raúl Chavarreta que nos iban a liquidar y el señor Fernando Treviño, y todavía es la fecha en que no se nos liquida"", comentó, Nancy Campos, una de las afectadas.

Además de la liquidación, también exigen que se les entregue el fondo de ahorros, ya que la mayoría tenía sus ahorros, y tampoco han recibido nada.

Argumentan que tampoco han recibido el trato adecuado de parte de Raúl Chavarreta y Fernando Treviño, quienes representan a la Dirección de Recursos Humanos de Fapco, así como también de Víctor Bravo, dirigente del sindicato blanco que opera ahí, y que pertenece, según dijeron a la Federación de Sindicatos Independientes.

Los trabajadores inconformes comentaron que el sindicato iba a levantar firmas para presentar una demanda colectiva ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, pero que simplemente le dan largas.

""Fuimos a Conciliación, yo fui una de ellas, y le dije al mero encargado que las palabras se oyen muy bonitas, pero son palabras y a las palabras se las lleva el viento, yo quiero hechos y más que nada por los hijos (de nosotros) y más que nada porque ellos sí tienen dinero, ellos sí tienen cómo moverse y uno no"".

""Hacemos guardias en la fábrica de día, tarde y noche, los dejamos encerrados sin comer por venirnos a ver qué más información nos dan, ahorita vinimos de Fapco y resulta que el señor Víctor no fue a darnos información, uno le marca y se molesta porque le marca uno, contesta de mala manera, y así no es el caso"", declaró Lucy González, también trabajadora afectada.