14 de enero de 2013 / 10:28 p.m.

Cuernavaca • Ana Luis Garduño y Martín Huicochea, son una pareja de empresarios del ramo de la alimentación oriunda del estado de Morelos, que desde este lunes tomaron bajo su responsabilidad la localización y captura del homicida de su hija menor, ante la burocracia y corrupción que priva en la fiscalía que investiga el caso desde el pasado mes de diciembre.

Ana Luisa Garduño Juárez de 42 años de edad y Martín Huicochea de 47, perdieron a Ana Karen, el pasado 12 de diciembre, cuando el ex novio de su hija de 17 años de edad, le disparó a quemarropa en su domicilio ubicado en el poblado de Temixco, ubicado a unos diez kilómetros de la ciudad de Cuernavaca, capital del estado de Morelos.

"Han decidido emprender una lucha encarnizada para localizar y encarcelar al asesino de Ana Karen... Y harán lo que sea para lograrlo", dijo a la AFP el abogado de la familia, Miguel Ángel Rosete, encargado también asesorar a otras familias cuyos familiares están desaparecidas como son los casos de las jóvenes, Viridiana Morales y Jessica Cerón.

Ana Karen conoció a su asesino, a través de la red. Un juego de consola que se conecta a internet y que incluye un chat. Meses después se hicieron novios, pero ella lo terminó a finales de 2012 porque Eduardo le "robó" sus cuentas de Facebook y Twitter.

Hace unos días, la familia Huicochea exigió ser escuchada por el gobernante de Morelos, el liberal, Graco Ramírez Garrido debido a la serie de exigencias económicas recibidas por parte de los responsables de la investigación en la fiscslía estatal, para proseguir con la investigación y detener al homicida de su hija, plenamente identificado por vecinos y cámaras del fraccionamiento Burgos, lugar donde fueron los hechos.

"Desde el día de los hechos supimos en dónde se encontraba y cómo había huido el homicida de mi hija", sostuvo Martín Huichochea quien sabe que Eduardo Villalobos Villanueva, el homicida, se trasladó en un taxi a la ciudad de México y luego cómo se refugió en la ciudad de Guadalajara, en el estado de Jalisco. "Usamos el GPS de su teléfono para obtener esa información y las autoridades se negaron a capturarle, y nos solicitaron dinero para atraparlo", recordó.

Antes de iniciar la búsqueda "personal y privada" del homicida de Ana Karen, Ana Luisa y Martín Huicochea, llevaron cuatro fotografías de su hija hasta el memorial de muertos y desaparecidos, derivados de la presencia de la delincuencia organizada en la entidad y que se instaló en el acceso principal de la sede del Poder Ejecutivo, tras el asesinato del hijo del poeta y escrito, Javiet Sicilia, en marzo de 2011.

"Si es necesario vamos a ir a buscarlo hasta donde esté y se los vamos a traer a las autoridades", insistió Ana Luisa.

La familia Huicochea se valdrá desde este momento "casi de cualquier cosa": Irán a programas de televisión en cadenas internacionales, irán hasta el propio domicilio del homicida, buscarán a su familia, irán con las autoridades de todos los estados en donde podría estar el sujeto y evalúan la posibilidad de contratar otros investigadores. "Es una búsqueda encarnizada, y así lo haremos: nos responsabilizaremos de lo que las autoridad no quiere hacer".

David Monroy