ÓSCAR RODRÍGUEZ
5 de mayo de 2013 / 03:43 p.m.

Oaxaca • Propietarios de hoteles, dueños de fraccionamientos residenciales y comercios invaden al menos cinco playas del destino turístico de Bahías de Huatulco, en Oaxaca, consideradas como zonas de reserva natural, y convirtiéndolas en zonas de exclusión.

La delegada de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa), Laura Aguilar Chagoya, precisó que se han aplicado al menos 30 procedimientos contra los presuntos infractores, que han derivado en multas, sanciones administrativas y hasta denuncias penales ante la Procuraduría General de la República, por el uso de la zona de reserva federal, que alcanza penas de hasta nueve años de prisión.

"Efectivamente, en la zona de Huatulco, sobre todo en las playas, se han detectado a personas y empresas que ocupan la zona marítimo terrestre de forma irregular sin permisos, ni concesiones y se han aplicado diferentes procedimientos para sancionarlos", dijo.

Precisó la funcionaria que los invasores deben desalojar la zona de playas, argumentando que se está agotando la fase procesal que primero exige un apercibimiento, una multa, hasta llegar a la denuncia penal y la orden del juez para iniciar los desalojos.

Detalló que las zonas más invadidas se localizan en las playas Maguey y El Arrocito, que están en proceso de certificación, y se ha detectado a comerciantes de palapas y propietarios de baños públicos queoperan indebidamente.

La funcionaria reportó que el retiro de los infractores se ha convertido en algunos casos en un problema social, porque hay mucha gente que se niega a salir e incluso se han amparado ante la justicia federal o demandando la intervención de organizaciones de derechos humanos para mantenerse en esos sitios.

"Nosotros tenemos atribuciones de revisión y vigilancia, y efectivamente la zona federal es competencia de la Profepa para sancionar a quien invade las playas, aunque la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) también debe actuar, porque es la que autoriza los permisos y concesiones en dicha zona", confió Aguilar Chagoya.

La funcionaria federal solicitó revisar los permisos y concesiones que ha otorgado la Semarnat en la zona federal marítimo terrestre de Huatulco, ante la posibilidad de que haya alguna anomalía.

Recordó que en 2010 se clausuró la construcción de tres hoteles en lazona por no cumplir con dichas normas, entre ellos La Isla, además de Violín, donde se ha detectado que funcionarios del Fondo Nacional de Turismo (Fonatur) otorgaron permisos de construcción indebidos en la zona de playa, sin tener estudios de impacto ambiental.

En tanto, el delegado de la Semarnat, Tomás González Illescas, adelantó que se revisarán todos los permisos y concesiones otorgados por la dependencia en los últimos meses y años, advirtiendo que se cancelarán los que se hayan autorizado de forma indebida.

"Yo acabo de llegar al cargo, y si hay irregularidades del anterior delegado, Esteban Ortiz Rodea, en el otorgamiento de permisos o concesiones, se harán públicas y se sancionarán con todo el peso de la ley".

Por su parte, el diputado local Carlos Hampshire Franco Santibáñez acusó a funcionarios del Fonatur de generar áreas de exclusión dentro de la zona federal marítimo terrestre del destino turístico de Bahías de Huatulco.

"Hay empresarios que han establecido fraccionamientos residenciales de lujo entre las playas de Copalita hasta Tangolunda, que han empezado a apoderarse de las playas, y han utilizado hasta cadenas para ubicar zonas de exclusión".

El legislador afirmó que estas acciones son indebidas y acusó a Fonatur de solapar las invasiones.

Señaló que esta dependencia es un organismo descentralizado del gobierno federal con funciones administrativas, que en este tipo de acciones está excediendo sus funciones, fungiendo por encima de las atribuciones que tiene el ayuntamiento, lo que implica una violación a la autonomía municipal.

Afirmó que esta presunta anarquía también la aprovechan los propietarios de algunos hoteles de cinco estrellas asentados en el destino turístico, que también han generado sus zonas de exclusión sin que haya alguna autoridad que los limite o los sancione, reclamó.

Denunció además que se haya otorgado en comodato a 70 años a empresarios extranjeros el manejo de una zona de reserva natural para operar un campo de golf.

Dijo que es necesario que se conozca el plan de manejo de Fonatur en el destino de playa que se encuentra estancado, porque ni se ha cumplido la palabra presidencial de relanzarlo y solo se han privilegiado los intereses de algunos cuantos empresarios.

"En los últimos 40 años nadie sabe o conoce cuál es el proyecto de desarrollo en Bahías de Huatulco propuesto por Fonatur, que es la única instancia encargada de impulsar su desarrollo", denunció.

Afirmó que todas las acciones que se cometen en la zona se ejecutan de manera discrecional violentando todas las reglas y normas federales en materia ambiental y de áreas de reservas naturales.

Otro caso de invasión se ha identificado en la playa El Tejoncito, perteneciente a la Bahía de Conejos, que se encuentra anclada en una exclusiva zona residencial que cuenta con elementos de seguridad y cámaras, en el único acceso terrestre.

El legislador denunció que lo que era una playa visitada de manera tradicional los fines de semana por los habitantes de La Crucecita y de la cabecera municipal de Santa María Huatulco, ahora se encuentra privatizada por el Celeste Beach, Residences & Spa, que es operado por la empresa Arenas Encantadas SA de CV.

Denunció que después de cerrar los accesos a la playa y construir en zona federal, la citada empresa que anuncia sus instalaciones también por internet, se limitó a construir un "paso de servidumbre" bastante peligroso, que comprende unos 200 escalones en pronunciada subida y bajada.

En tanto Édgar Hernández García, presidente de la Asociación Civil Todos Somos Huatulco, expresa que se deben de revistar los requisitos que Fonatur está pidiendo a los inversionistas a la hora de comprar terrenos y presentar sus proyectos.