7 de diciembre de 2013 / 10:14 p.m.

Monterrey.- La familia Del Ángel Hernández padeció lo que ninguna familia querría, y menos en vísperas de Navidad; su casa se incendió y perdió todo en el siniestro.

Dora Hernández, madre de la familia, señaló que el pasado viernes por la mañana se encontraba en un hospital donde su pequeña Jackelyn Del Ángel Hernández, de tres años de edad, se encontraba internada, cuando recibió la llamada de uno de sus vecinos, notificándole que su vivienda se incendiaba.

Al llegar vio que su vivienda, ubicada en el segundo piso del 392 de la calle Amarantos, cruz con Azafrán, en la colonia Amarantos, en Apodaca, lucía con humo y afuera de la misma se encontraba una granadera municipal. Los elementos policíacos le informaron del incendio, sin embargo ninguna corporación de seguridad le han dado explicación de qué originó el siniestro, o en su defecto si la vivienda necesita reparaciones parciales o totales.

Por su parte, Filomeno Del Ángel Tenorio, el padre de familia, señala que afortunadamente nadie se encontraba en la casa, pues su esposa se encontraba en el hospital con su pequeña hija; mientras que sus hijos Filomeno y Ángel, de 11 y siete años respectivamente, estaban en la escuela mientras él trabajaba.

Sin embargo, las pérdidas materiales son considerables, pues en la habitación se encontraba una cama y colchón, una computadora de escritorio, una computadora portátil, así como un nebulizador para su hija más chica, así como ropa y artículos diversos, quedando todo reducido a cenizas.

Por si fuera poco, el padre de familia señala que el resto de la vivienda sufrió afectaciones, pues el techo de los cuartos contiguos y el baño lucen con desperfectos que considera hacen inhabitables la casa, aunque pide que sean las mismas corporaciones policíacas que acudieron a atender el siniestro las que dictaminen lo anterior.

Para ello solicitan el apoyo de la ciudadanía y de instituciones, para poder recuperar un poco del patrimonio que perdieron tras el siniestro, pues ni siquiera cuentan con ropa para poder mitigar las bajas temperaturas.

ISRAEL SANTACRUZ