17 de noviembre de 2013 / 02:35 p.m.

Ciudad de México.- Al menos 18 cadáveres fueron exhumados de ocho fosas clandestinas en el municipio de La Barca, Jalisco, luego de la detención de una veintena de policías, que confesaron trabajar para un cártel de la droga y revelaron el lugar de las tumbas colectivas, informó un funcionario estatal.

Los dos policías federales desaparecieron desde el pasado 3 de noviembre en el vecino estado de Michoacán. Sólo se logró localizar el automóvil en el que viajaban, pero éste estaba incinerado.

Las autoridades advirtieron que se podrían encontrar más cadáveres, pues continúa la excavación de las ocho tumbas clandestinas.

Personal que participa en la búsqueda realizada por soldados y policías desde cuando se perdió la pista de los agentes, confirmó que ninguno de los cuerpos “corresponde a los policías federales”.

Algunos de los cadáveres estaban amordazados y tenían marcas de tortura, y “la mayoría de ellos tiene tatuajes”, detalló el funcionario, quien pidió el anonimato.

Cuatro cadáveres estaban en avanzado estado de descomposición. La mayoría corresponde a varones, excepto dos.

No se ha revelado las identidades de las víctimas ni el motivo de los asesinatos, aunque se cree que están relacionados con el crimen organizado.

Las ocho fosas fueron localizadas en La Barca, localidad cercana al lago de Chapala, popular entre turistas y jubilados estadunidenses. También limita con Michoacán, una zona donde se libra una guerra territorial entre Los Caballeros Templarios y el cártel Jalisco Nueva Generación.

Corporaciones inflitradas

A comienzos de este mes las autoridades perdieron la pista de dos agentes cuyo automóvil fue encontrado calcinado.

Luego lanzaron una operación que se saldó con el arresto de 22 policías municipales de Vista Hermosa y de tres civiles, de los cuales se confirmaron vínculos con la criminalidad a veinte agentes y a un civil.

El funcionario agregó que los policías detenidos confesaron haber entregado a los dos investigadores al cártel Nueva Generación. También confesaron a las autoridades que ellos filtraban información al grupo criminal.

De sus testimonios, la PGR infiere que sus agentes fueron arrestados por los policías de Vista Hermosa, que eran informantes del cártel de Jalisco Nueva Generación, y que se los entregaron a los sicarios en la población de La Barca.

El macabro descubrimiento se da en un contexto adverso para el gobierno federal, que tiene dificultades para frenar la violencia en Michoacán, donde los habitantes han formado grupos de autodefensapara combatir a delincuencia organizada.

Serían 26 los detenidos que son interrogados por las autoridades, entre ellos 22 policías municipales.

Hasta el momento la Procuraduría General de la República no ha emitido declaración oficial al respecto. La búsqueda de restos lleva al menos seis días.

Agencias.