21 de enero de 2013 / 03:04 p.m.

Los familiares no habían i terpuesto la denuncia penal, y cuando al Forense le llegó el cuerpo, nadie lo identificó.

 

Allende.- Durante 19 meses, la señora Maurilia Llanas Cruz anduvo buscando afanosamente a su hija, Silvia Janeth Cardona Llanas, pues le dijeron que había sido levantada por hombres armados cuando se dirigía a su trabajo, en el municipio de Allende… ahora, a 21 meses, la encontró, pero en la fosa común en el municipio de Cerralvo.

La señora relató el drama que vivió, pues por temor a que a sus nietos e incluso a su hija les fuera a pasar algo, decidió, por recomendaciones de una amiga de su hija, no presentar denuncia alguna.

Desde aquel 8 de mayo de 2011, doña Maurilia vivía en incertidumbre, pero guardaba la esperanza de encontrarla viva, sin embargo el 12 de diciembre del año pasado, por presión de los hijos de la joven madre de familia, acudió a la Procuraduría de Justicia a presentar la denuncia formal de la privación ilegal de la libertad.

Su denuncia fue recopilada y ese mismo día le sacaron unas muestras de sangre para hacerle las pruebas de ADN y compararlas en el banco de datos que tienen en el Semefo, de todas las personas calificadas como NN que han encontrado asesinadas.

Le dijeron que en un mes le darían respuesta, que es el plazo que tardan los exámenes, y fue precisamente hace cuatro días, cuando le notificaron que su hija estaba muerta, pero que la habían enterrado en la fosa común junto a otros cadáveres que no habían sido identificados.

De acuerdo con lo dicho por la autoridad, el cadáver de su hija había sido encontrado en 2011 junto con otros tres hombres muertos en una fosa clandestina en el municipio de Guadalupe.

Recordó que ésta tenía como dos años trabajando en un restaurante, ubicado en un costado del río Ramos, en Allende, pero nunca supieron decirle si ese día llegó a trabajar o en el camino se la llevaron.

"Fueron muchos meses de buscarla por todas partes y lo hicimos porque mis nietos me pedían que, aunque fuera muerta, pero querían verla y sepultarla cerca donde pudieran acudir a llevarle flores", expresó.

BRÍGIDO AGUILAR