30 de enero de 2013 / 02:16 p.m.

Los restos de quienes integraban el mencionado grupo, fueron sacados del pozo de una profundidad aproximada a los 15 metros.

 

Mina.- Con el rescate de los últimos tres cuerpos, la Agencia Estatal de Investigaciones, concluyó con la recuperación de los cadáveres de los músicos que fueron ejecutados y lanzados al interior de una noria en Mina, Nuevo León.

La investigación que inició el pasado sábado por la mañana terminó en su primera fase a las 17:30 horas del martes.

Los cuerpos de estas tres personas, integrantes del grupo musical Kombo Kolombia se unen a los 14 que previamente habían sido retirados de ese lugar. Las maniobras iniciaron alrededor de las siete de la mañana de ayer.

Los restos de quienes integraban el mencionado grupo, fueron sacados del pozo de una profundidad aproximada a los 15 metros.

Como el resto de las personas ejecutadas, estos presentaban heridas de arma blanca, así como diversos impactos de bala, principalmente en la cabeza.

Además, según trascendió presentaban huellas de tortura.

Los restos fueron trasladados al anfiteatro del hospital Universitario.

La propiedad, la cual luce años de abandono, se encuentra ubicada en el bifurcación de dos brechas de dos kilómetros cada una y las cuales atraviesan un despoblado desde la carretera Monterrey-Monclova.

Para llegar a ese lugar, los automóviles sortean caminos sinuosos adornados con grandes grietas que cruzan las brechas.

Al final de este camino la propiedad cuenta con dos entradas, una de ellas flanqueada por un portón de acero y la segunda hecha con palos y alambre de púas.

De ese lugar hasta donde se encuentra la noria de uno por un metro los ministeriales tuvieron que caminar por lo menos 30 metros.

El pozo esta flanqueado por un cuadro hecho con block y concreto de aproximadamente un metro de alto, cuenta con un papalote o molino, cuyas aspas están a punto de venirse a bajo.

Frente a la noria, de la cual despiden fétidos olores, existe una loma y en lo alto una pileta que servía como bebedero para el ganado.

MARIO OCHOA