5 de junio de 2013 / 12:49 p.m.

 

 

Monterrey y Santiago • En enero pasado, elementos de la Procuraduría General de Justicia del Estado acudieron a las instalaciones del Centro de Rehabilitación Esperanza de Vida A.C. (CREVAC) en el municipio de Santiago, para inspeccionar el centro de rehabilitación, según fuentes oficiales.

Señalaron que durante la visita, los internos negaron sufrir maltrato a manos de los encargados del espacio, sin encontrarse ningún elemento para dudar de sus declaraciones.

El acta circunstanciada quedó adscrita al Ministerio Público de Santiago, a donde se citó también a la madre del joven presuntamente maltratado que denunció los abusos a MILENIO Monterrey, sin que se presentara a la cita del 31 de enero de este año.

Se solicitó una segunda entrevista en febrero 28, a la que tampoco se dio respuesta, por lo que el 2 de mayo de este año, autoridades de la PGJE acudieron a buscar a la quejosa en su domicilio, sin encontrarla.

Fuentes de la PGJE solicitaron a las presuntas víctimas de maltrato acudir a presentar una denuncia en forma para iniciar la averiguación correspondiente.

La dependencia ofreció reservar la identidad de los quejosos, ya que en primera instancia manifestaron temor a represalias. Se destacó que sin una denuncia formal es complicado seguir con este tipo de investigaciones.

Este lunes, MILENIO Monterrey dio a conocer el caso del joven regiomontano que el año pasado fue víctima de abuso físico y emocional en el CREVAC. Hasta el momento, sólo la Secretaría de Salud había respondido al tema, señalando que no hallaron irregularidades en la visita domiciliaria realizada a este espacio.

El pasado 3 de junio, CREVAC abrió sus puertas a MILENIO Monterrey, para desmentir las acusaciones en su contra. El inmueble de la colonia Las Huertas, en Santiago, cuenta con espacios tanto interiores como al aire libre para la rehabilitación de los 24 hombres que se atienden allí por problemas de adicción o de alcoholismo. Actualmente hay en tratamiento cuatro varones de unos 60 años, aunque la edad de la mayoría de los pacientes fluctúa entre los 20 y los 30.

El centro, construido en un terreno de más de mil 500 metros cuadrados, tiene un salón principal o de terapias, consultorio médico y un patio central acondicionado como jardín, con capilla y una minicancha de basquetbol, así como regaderas, cocina y comedor supervisado por un nutriólogo. También una piscina, gimnasio, bodega de ropa, almacén de herramientas, una cancha de futbol, y se ha habilitado la crianza de animales de granja, como cabras y gallinas.

Daniela Mendoza y Agustín Martínez