13 de abril de 2013 / 07:13 p.m.

Monterrey  • Dejar enseñanza de vida a sus espectadores fue el objetivo principal de Odín Dupeyrón, quien regresó a La Sultana del Norte para presentar su monólogo ¡A vivir!.

Luego de haberse presentado en diciembre pasado con la ya conocida historia de “Marciano”, el actor decidió volver por el gran éxito obtenido.

El público regio abarrotó la única función que brindo Odín en el Teatro de la Ciudad de Monterrey, y es que querían ser testigos del monólogo de vida.

Pasadas las 20:00, el personaje de “Martín Marciano Moreno” salió al escenario para hacer reír, pero sobre todo reflexionar con sus historias.

El público fue testigo del porqué esta puesta en escena ha logrado alcanzar más de mil 300 representaciones a lo largo de toda la República Mexicana en nueve años consecutivos.

Y es que ¡A vivir! no es más que un monólogo que trata de orientar al público a llevar una vida libre de miedos y de frustración para convertirla en una llena de felicidad.

La historia gira alrededor de "Marciano", un joven que se encuentra en un curso de superación con el doctor "Augusto", y cuando él cree que ha terminado, hace un viaje a su interior para darse cuenta de pasajes que afectaban su vida.

Durante dos horas completas sin intermedio, Odín Dupeyrón no dejó espacio al aburrimiento, pues de manera divertida hizo reflexionar a cada uno de los presentes sobre los problemas que ocurren en la actualidad y dar a conocer el verdadero sentido de la vida: la vida misma.

Con tan sólo una mesa, una silla, botellas de agua medio llenas y una pequeña palmera en el escenario, el actor logró impresionar a su público que pasaba de la risa a la seriedad en un segundo y viceversa.

Las palabras de "Marciano" fue la medicina perfecta para que los regios se sacudieran los malos pensamientos para empezar a vivir.

Al final de esta divertida y a la vez conmovedora historia, los regios despidieron a Odín con una fuerte ovación de pie, que el actor agradeció de corazón, prometiendo regresar próximamente.

ROBERTO REYES