— REDACCIÓN
9 de agosto de 2013 / 11:51 p.m.

 Monterrey • Las siamesas conocidas como "Las Lupitas", de tres años de edad, recibieron una silla de ruedas especial con la que podrán trasladarlas de un lugar a otro sin estar tan incómodas.

Debido a su condición, las niñas requerían una silla de ruedas convencional tipo carreola con un sólo asiento, para que su madre pueda llevarlas al kínder. Por fin terminó la espera y les fue entregada una por parte del DIF de Nuevo León.

"Ha sido muy difícil, pero ahorita ya la edad en la que están es ganancia, ya se nos va a dificultar menos el trasladarlas a la escuela. Ellas van a entrar al kínder, el municipio de Santa Catarina quiere que vayan a un kínder normal para que se adapten con otros niños, pero estamos viendo eso", mencionó la madre de las siamesas, Facunda Flores.

El director del DIF, José Ramón Carrales, dijo que esta silla es temporal y en unos meses se entregará la definitiva, que realmente cuenta con todo lo que necesitan las pequeñas.

"Ahorita esta silla es transitoria, para mediados de octubre se les dará otra, el objetivo de esta silla es que les permitirá fortalecer en la movilidad de su tronco, su cuello y ya que dominen esa parte se les entregará ésa silla", señaló el funcionario.

Las niñas María Guadalupe y Elisa Guadalupe Sánchez Flores, quienes habitan en el municipio de Santa Catarina, han crecido juntas debido a que operarlas para separarlas representa un riesgo.

Su padre, Apolinar Sánchez, señala que los médicos les indican que se encuentran muy bien de salud, aunque en ocasiones presentan problemas de bronquios. A pesar de ésto, los médicos del Hospital Universitario, donde son atendidas, les pronostican tener una vida larga como la de cualquier persona.

"El Doctor nos dice que ellas son unas niñas normales como nosotros, pueden vivir veinte o treinta años, entonces decidimos dejarlas así, porque si las separan el riesgo es mayor. Ya al ser mayores de edad, si ellas deciden separarse, pues entonces ya será su decisión", mencionó Apolinar Sánchez.

La familia ha tenido algunas complicaciones para salir adelante ya que el señor Apolinar no cuenta con un empleo estable: se dedica a colocar pisos de mármol y paredes, pero en las últimas fechas no ha encontrado trabajo.

Las pequeñas tienen dos hermanas más: Karla Patricia, de 8 años; y María Fernanda, de 6; quienes asisten juntas a la escuela.

Por lo pronto las niñas recibieron la silla especial de manos de la presidenta del DIF, Greta Salinas, y gracias a los niños que asistieron a un curso de sensibilización, quienes hicieron un “boteo” para recaudar fondos, acumulando el 42 por ciento del costo de la silla, mientras que el resto fue aportado por el DIF estatal.