25 de agosto de 2013 / 04:18 p.m.

México • La intempestiva muerte de un personaje público siempre causa conmoción; tal es el caso del dramaturgo Javier Márquez, quien se impactó con el posible suicidio que cometió el actor Heath Ledger en 2008, quien a los 28 años se encontraba en la cúspide de su carrera.

“La primera película que vi de él fue El patriota con Mel Gibson, pero realmente yo no fui fan de su carrera ni nada, más bien me impactó mucho su muerte, sobre todo por ser un actor joven”, dijo Javier Márquez, director de la obra The Jöker, la última carcajada de Heath Ledger, quien se inspiró en los acontecimientos que sucedieron a raíz del deceso de Ledger para crear su obra.

El realizador se inmiscuyó desde hace cinco años en el tema y vio las diferentes hipótesis que surgieron en internet y en los medios de comunicación en general.

“Dentro de las teorías que se manejaban habían dos muy interesantes, una era que Jack Nicholson lo había acosado a tal grado de provocarle la muerte y otra fue que su personaje de El Jöker lo mató en el sentido que fue un trabajo muy agobiante”, dijo Márquez, quien aborda una confrontación entre Ledger y Nicholson.

El director recordó cuando Nicholson se encontraba furioso al no ser llamado para personificar a El Joker, en la cinta de Batman, El caballero de la noche asciende.

“Se rumoraba que Nicholson meses antes le había hablado a Ledger para decirle que nunca iba a superar su actuación de El Jöker, eso lo retomamos en la obra”, apuntó Javier, quien a través de sus pensamientos también plasmó en escena una situación sobre qué hubiera pasado si los actores se hubieran encontrado cara a cara.

“Yo escribo esta obra pensando mucho en que son leyendas y en que el Joker es parte de nuestra mitología contemporánea”, expresó Márquez, quien con las actuaciones de Óscar Serrano y Rafael Pimentel conjugan la obra, que se estrenará el 30 de agosto en el foro La Gruta del Centro Cultural Helénico.

El Jöker como unión de estos dos personajes tratará de atrapar a un público que no tiene que ser fanático del antagónico de los cómics, que surgió en los años 40, inspirado en el comodín de la baraja de póquer.

Claves

La producción

- Desde hace cinco meses se ha planeado el montaje

- La obra plantea un dilema sobre qué es mejor: morir joven en el clímax de la carrera o vivir lo suficiente para ver la propia decadencia.

 — IVÁN CASTAÑEDA