14 de diciembre de 2013 / 12:31 a.m.

Ciudad de México.- Condicionar la aprobación de la reforma energética a la político-electoral fue el error original que acabó con la certeza de las elecciones y con la institución que daba estabilidad al sistema electoral, indicaron académicos y especialistas.

Con la reforma aprobada recientemente en el Senado, "tendremos el sistema electoral más incierto desde inicios de los 90", afirmó Ricardo Becerra Laguna, académico del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En la presentación del libro "Instituciones Electorales Nacionales a Debate", consideró que la creación del Instituto Nacional Electoral (INE) no tiene ninguna base intelectual ni académica, y se aleja completamente del espíritu fundador del Instituto Federal Electoral (IFE).

"Los partidos políticos y el gobierno están creando un tipo de autoridad electoral cada vez menos técnica, menos avocada a la función esencial de dar todo lo posible para que el voto de los ciudadanos se exprese libremente", expuso.

El también presidente del Instituto de Estudios para la Transición Democrática indicó que la reforma política es producto más de la urgencia por aprobar la reforma energética, y por ello, lamentablemente, lo que surgió fue "un producto difuso y confuso".

"Es la primera vez que una reforma de este calado es negociada por la prisa del presidente para la modernización de Pemex. Ése es el costo que se tuvo que pagar a cambio de desmontar una institución política que le dio estabilidad electoral a México", puntualizó.

Por su parte, el magistrado Presidente del Tribunal Electoral del Distrito Federal (TEDF), Alejandro Delint García, reconoció que con la reforma política se trastoca a la columna electoral de la democracia.

"Con la reforma ya no puede haber certeza de las autoridades electorales y es que hacer reformas sin tener conocimiento práctico de las cosas es muy delicado porque se desconoce el ámbito. Eso es lo que aconteció con la reforma político-electoral", expuso.

A su vez, la magistrada del TEDF, Aidé Macedo Barceinas, cuestionó que esa reforma no dé respuesta a cuestionamientos concretos respecto a la autonomía de los órganos electorales, sean nacionales y locales, cuando supuestamente se buscaba una autoridad electoral más efectiva.

"Los tribunales locales son los que más conocen las costumbres, idiosincrasia y relaciones de poder en las comunidades locales, por lo que desde lo local contribuyen a fortalecer el sistema federal", planteó.

En tanto, el coordinador del libro, César Astudillo, afirmó que las funciones del INE tienen una dualidad, pues "pueden o no atraer las elecciones locales y eso inyecta una dosis de incertidumbre a todo el sistema electoral".

Consideró que el INE "es un despropósito y va a costar trabajo articularlo, por lo que aún se podría convencer a los legisladores de que la legislación secundaria podría quedar mejor perfilada".

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