17 de marzo de 2013 / 07:08 p.m.

Aunque algunas casas antiguas ubicadas en esa zona se encuentran relativamente en buenas condiciones, otras están en ruinas o dañadas por el vandalismo.

 

Monterrey • Una imponente casona del Barrio Antiguo construida en el año 1900 con finos motivos ornamentales sobre Padre Mier es donde se alojó Venustiano Carranza… 113 años después está convertida en una oficina en renta con graffiti, muros destruidos o cuarteados.

Otra edificación gigantesca fue hospital y colegio, construido durante el periodo de la Colonia, donde trabajó José Eleuterio González, Gonzalitos, que se transformó en el Museo de Culturas Populares; actualmente está en perfectas condiciones de preservación.

Éstas son las dos caras de la moneda que enmarca el Catálogo de Inmuebles con Valor Artístico e Histórico del Barrio Antiguo y que se apreció en un recorrido realizado por MILENIO Monterrey, donde la protección intacta de edificaciones históricas aflora, pero también las alteraciones y arrebatos del tiempo.

Estos botones de muestra incluyen el documento que identifica a 193 de 384 propiedades históricas, arquitectónicas y artísticas sobre una superficie de 17.7 hectáreas y 20 manzanas.

Por ello, se requiere la restauración y reintegración al patrimonio cultural como marco de referencia para la revitalización del sitio emblemático, como explica Fernando Gutiérrez, secretario de Desarrollo Sustentable del Estado.

El funcionario señala que la edición del nuevo catálogo actualiza la información disponible aprovechando los catálogos existentes y evitar que continúe el deterioro o incluso la demolición parcial o total de los inmuebles con valor histórico y patrimonial.

El diagnóstico es realizado conjuntamente por el Gobierno del Estado y el municipio de Monterrey al corazón de este sitio emblemático que se convierte en un documento para preservar la memoria e identidad histórica y cultural que estará disponible en internet.

Los ejemplos sobran: un edificio neoclásico conocido como casa Guimbarda, de uso habitacional de clase alta, representativa de su época en este barrio, es convertida en oficinas del Instituto Nacional de Apoyo a los Adultos Mayores, adornado ahora con pintas pandilleriles.

El Café Iguana, un inmueble vernáculo de características regionales, que conserva su herrería en buen estado, pero las huellas de impacto de bala, las pintas de recuerdo a los jóvenes que asesinaron hace más de un año y su color actual devalúa su valor patrimonial. Ahora luce abandonado.

La casona identificada con el número 1063, ubicada en Padre Raymundo Jardón casi esquina con avenida Constitución, donde era el Consejo Nacional de Alianzas Educativas, es considerado patrimonio de la UNESCO.

“En esta casa vivió el historiador y político don Eugenio Castillón y en 1915 se alojó en ella Venustiano Carranza”, establece una placa pintarrajeada en la edificación con el número 964 sobre Padre Mier y Mina.

Actualmente con un anuncio de “Se renta” y con un aspecto en malas condiciones.

Y de nuevo surge la otra cara de la moneda: Una de las construcciones emblemáticas es Casa Grande Virreinal, de las más valiosas porque fue construida en 1786 sobre la calle Padre Raymundo Jardón, actualmente restaurada y donde se ubica el Colegio de Especialidades Jurídicas un claustro académico y al servicio de la comunidad de enseñanza de idiomas.

EDUARDO MENDIETA SÁNCHEZ