23 de junio de 2013 / 10:12 p.m.

Monterrey.- Pese a que mayo fue generoso con el estado de Nuevo León al traer más lluvia que el promedio histórico, será en los próximos tres meses cuando la naturaleza decida si el período de sequía termina.

El director general de la Cuenca Río Bravo de la Comisión Nacional del Agua, Óscar Gutiérrez Santana, indicó que en mayo hubo un 50 por ciento más de precipitación que otros años de acuerdo a las estadísticas para este mes.

Sin embargo, debido a la gravedad de la situación que enfrenta la entidad por casi cinco años de sequía, las lluvias del mes pasado solo aminoraron el problema.

"Tuvimos un afortunado mes de mayo si lo comparamos con las estadísticas, tuvimos más del 50 por ciento de incremento respecto al promedio histórico para mayo. No es un mes estadísticamente de los mayores aportadores", indicó.

La esperanza es que los meses de julio, agosto y septiembre que son de temporada de lluvias, traigan consigo importantes precipitaciones para que las presas crezcan en su nivel de almacenaje y los pozos de zonas rurales obtengan más líquido.

De acuerdo al pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional, el Golfo de México tendrá actividad importante y los estados del norte podrían resultar favorecidos, indicó Gutiérrez Santana.

"Los meses que estarán haciendo la diferencia entre si ya salimos de la sequía o no, son los meses de julio, agosto y septiembre. En este momento no podemos decir a pesar de las buenas lluvias de mayo que superamos la etapa de la sequía, hay que estar pendientes de la evolución de los meses siguientes, que nos alienta un poco en el sentido de que los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional apuntan a un incremento importante de posibles eventos tropicales", dijo.

Según los pronósticos, existe probabilidad para tener 18 huracanes cuando el promedio del Océano Atlántico es de 14.

La sequía en Nuevo León se ha prolongado por casi cinco años, lo que este 2013 provocó una situación urgente en las zonas rurales, por lo que todos los municipios fueron declarados zona de desastre.

SANDRA GONZÁLEZ CORTÉS