26 de septiembre de 2013 / 10:46 p.m.

El gobierno de Brasil tiene como propuesta transformar el estadio de Manaus (norte), que es sede del Mundial 2014, en una cárcel provisoria después de que concluya la justa mundialista.

"Es una de las opciones que está sobre la mesa y que fue propuesta por las autoridades regionales", le dijo a una agencia un vocero del sistema de prisiones del estado de Amazonas.

En este estadio se jugarán cuatro juegos del Mundial, el futuro de este inmueble de 280 millones de dólares es incierto, ya que Manaus no tiene un equipo en la primera división del fútbol brasileño.

Existe el temor de que el estadio sea ocupado por indigentes después del Mundial, por ello la necesidad de encontrar alternativas para su uso.

Un miedo similar planeaba sobre el destino de otros tres estadios de la Copa: Brasilia, Cuiabá (suroeste) y Natal (noreste), donde no hay grandes equipos. Pero en la capital se jugaron partidos de la primera división que tuvo una excelente asistencia del público.

La justicia de Amazonas sugirió al gobierno estatal convertir el estadio en un centro de reclusión temporario. Un sambódromo local es también candidato para albergar el nuevo centro, pero hay presión para que sea el estadio de fútbol.

"No veo otro lugar mejor, así sea temporal, para recibir a los detenidos de Manaus. Hasta que el estado resuelva el problema, construyendo nuevas prisiones, que utilice los espacios ociosos", dijo Sabino Marques, presidente del grupo de seguimiento de prisiones de Amazonas citado por el diario Folha.

Diego Armando Moreno