25 de mayo de 2013 / 06:53 p.m.

El estadio Monumental cumple 75 años de acoger a uno de los equipos más grandes de Argentina y a una de las más entregadas aficiones, el River Plate, este domingo ante Atlético Rafaela, el equipo lucirá una camiseta conmemorativa por esta ocasión especial.

El 25 de mayo de 1938 se estrenó el estadio de futbol Antonio Vespucio Liberti, también conocido como Estadio Monumental, fue inaugurado el 25 de mayo con partido amistoso en el que River Plate derrotó 3-1 a Peñarol de Montevideo, con goles convertidos por Carlos Peucelle, Bernabé Ferreyra y José Manuel Moreno.

El Estadio Monumental se edificó sobre terrenos ganados a la costa del Río de la Plata en la Ciudad de Buenos Aires. El suelo era inestable y era necesario hacer varias obras para que fuese propicio para la construcción. El que encaró la gigantesca tarea de rellenar los bañados fue un escocés llamado Daniel White, quien a mediados del siglo XIX había adquirido una estancia de 47 cuadras en esa zona. En esa superficie, construyó un hipódromo, que se llamo “de Saavedra” o, directamente, “Hipódromo de White”.

El Hipódromo de White ocupaba 16 cuadras y disponía de una tribuna para el público. En 1866, una tormenta en Santa Rosa arrasó con la construcción y sus directivos buscaron otro lugar para un nuevo asentamiento. Encontraron un predio de 67 hectáreas en el que inauguraron, en 1867, el famoso Hipódromo Argentino de Palermo. El terreno de White pasó por diversas manos hasta que la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires promovió un juicio contra la sociedad que lo regenteaba.

Hacia 1935, River no podía permanecer por mucho tiempo en la ubicación del antiguo estadio de avenida Alvear y Tagle, ya que los terrenos no pertenecían al Club y el contrato de alquiler no le sería renovado. El problema era grande, dado que River Plate poseía muchas instalaciones deportivas anexas destinadas a los socios, tal como ocurre en la actualidad. Esas instalaciones sirvieron en parte para captar un gran número de asociados dada su comodidad e infraestructura. Fueron desalojados de esa ubicación en 1937, pero hacia 1934 el Club ya había puesto en marcha otra idea.

Fue un visionario llamado Antonio Vespucio Liberti quien sugirió comprar los terrenos en donde hoy se encuentra el Monumental. Muchos lo trataron de loco e irresponsable, dado que lo que él proponía parecía una quimera. Liberti quería construir el estadio que, según su criterio, River merecía. Y había observado ese espacio abandonado, considerándolo apropiado para llevar adelante su sueño. Los problemas que trajo su idea fueron muchísimos, a punto tal que costó mucho convencer a otros directivos de la factibilidad de un proyecto que parecía una auténtica utopía. Más de uno sostenía que era una locura tratar de hacer semejante estadio en terrenos pantanosos y cerca del río, debido a los problemas que estas características acarrearían.

Luego de muchas negociaciones, River adquirió un préstamo del Gobierno a través del Banco Hipotecario Nacional, dado que la idea de construir un estadio que pudiese ser considerado como

el estadio nacional, pero que estuviese manejado por un club como River Plate en lugar de estar en manos del Estado, sedujo a los gobernantes, quienes dieron el visto bueno. Anteriormente a eso, el Club adquirió los terrenos en cuestión a un valor de 11 pesos el metro cuadrado. River compró alrededor de cinco hectáreas y la Municipalidad de Buenos Aires donó otras 3,5 hectáreas, que son en definitiva las 8,5 que el Club posee en la actualidad.

En 1934, el Club llama a concurso nacional de anteproyectos para la construcción del Monumental. La idea era simple: diseño de un estadio con pista de atletismo, completamente construido en hormigón armado, con instalaciones deportivas anexas tanto en el interior como el exterior del mismo, y que contemplara la posibilidad de llegar a una súper capacidad de 120.000 espectadores.

El 1º de diciembre de 1935, en asamblea extraordinaria, se presentaron ante los socios los planos aprobados del Estadio, planos definitivos, con la reseña de los trabajos a realizarse.

El concurso fue ganado por los arquitectos José Aslan y Héctor Ezcurra, con la ayuda del dibujante Fidias Calabria, lo que significó una marca de por vida en la historia de este afamado estudio de arquitectura, encargado de casi todas las remodelaciones al Monumental desde entonces.

El Estadio Monumental Antonio Vespucio Liberti fue inaugurado el 25 de mayo de 1938 y a partir de ahí se ha convertido en un recinto lleno de emociones para su equipo y su tan entrañable afición.

Cynthia Balderas