7 de junio de 2013 / 11:28 p.m.

Autoridades de la ciudad dijeron el viernes que se requerirá de casi 18 meses para reparar el Estadio Olímpico Joao Havelange, conocido localmente como el Engenhao.

El estadio, construido para los Juegos Panamericanos de 2007, ha estado cerrado desde el 26 de marzo después de que un estudio mostró que existe riesgo de que el techo colapse cuando esté expuesto a vientos fuertes. No había un cronograma sobre cuánto tiempo tomaría arreglar la instalación hasta que la ciudad presentó el viernes su propio estudio.

"Existe una necesidad de reforzar la estructura del techo para que el estadio pueda utilizarse, tomando en consideración los requerimientos adecuados de seguridad", dijo Sebastiao Andrade, un ingeniero que participó en el estudio.

Los organizadores de los Juegos ratificaron su confianza en que la ciudad entregará el estadio a tiempo para los sucesos de prueba planeados de cara a las Olimpiadas de 2016.

"El Comité Organizador de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos Río 2016 está satisfecho de que la solución presentada por la ciudad de Río de Janeiro permitirá que el Estadio Olímpico esté listo para los Juegos que se realizarán dentro de más de tres años", dijo el comité en un comunicado. "Estamos manteniendo contacto cercano con el Comité Olímpico Internacional y la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo con respecto a éste asunto".

El Engenhao había sido el principal estadio de la ciudad durante los últimos tres años mientras el Maracaná era renovado para la próxima Copa Confederaciones y el Mundial de fútbol del 2014. El Engenhao no iba a ser sede de esos torneos, pero podía habérsele usado para entrenamientos.

Las ceremonias de apertura y clausura de los Juegos Olímpicos de 2016 se realizarán en el Maracaná, el cual ha fue reabierto pero sigue sin estar disponible para los equipos locales.

El Engenhao fue utilizado para cotejos del campeonato carioca de fútbol y de la Copa Libertadores.

"Cerrar un estadio a tan poco de que fue abierto es una tragedia, una lástima", dijo Alexandre Pinto, funcionario de la ciudad a cargo de construcciones públicas. "Hubo varios errores en el proyecto", agregó.

Cuando se inauguró en 2007, el estadio había costado mucho más de lo presupuestado originalmente, detonando en su momento una fuerte crítica contra funcionarios locales. El costo final fue de aproximadamente 200 millones de dólares.

AP