1 de agosto de 2013 / 03:20 p.m.

Monterrey • La impartición de justicia tampoco se salva de la inseguridad. Desde el asesinato del juez Ernesto Palacios López el 21 de enero de 2008, las medidas preventivas entre los integrantes del Poder Judicial y sus instalaciones se han reforzado.

En la víspera de entregar el cargo el día de hoy, la presidenta del Tribunal Superior de Justicia del estado, Graciela Buchanan Ortega, reconoció que hubo amenazas durante su gestión, pero sin detenerse a particularizar sobre ellas.

La falta de recursos y la creciente carga de trabajo con nuevas atribuciones, entre ellas las relacionadas al narcomenudeo, marcaron la agenda de la magistrada, que regresará al ámbito familiar a partir de esta tarde.

El relevo de Buchanan Ortega saldrá de entre los 16 magistrados que integran el Pleno del Tribunal Superior de Justicia, en una votación pública que tendrá lugar este día a las 11:30.

En entrevista, la magistrada hace un balance de su periodo al frente de esta institución, siendo la segunda mujer en encabezar al Poder Judicial de Nuevo León, después de María Teresa Herrera Tello.

¿Cómo define su periodo al frente del Poder Judicial del estado?

Me siento satisfecha con haber estado en este tan honroso cargo, contenta de haber podido hacer un trabajo de servicio en el Poder Judicial y un trabajo de servicio de la sociedad; dentro de los esquemas que me fijé para cumplir, en su mayoría pudieron cumplimentarse, no todos porque el tiempo es muy corto, no siempre están dadas las circunstancias para lograrlo.

Nos tocó hacer frente a tiempos muy difíciles de incremento de atribuciones, de diferentes ámbitos federales, como es el narcomenudeo, que fue un impacto tremendo para nosotros, no solamente por la cuestión muy importante de seguridad, sino también por el aseguramiento de todo el producto del narcomenudeo, por la protección que se debía dar a los jueces que iban a estar en ese contexto, pero sobre todo por la carga tan importante de trabajo que representa para el Poder Judicial.

Hacer frente a una oleada de justica penal por toda la delincuencia que se dio en nuestro estado, y que debido también al trabajo de la Procuraduría en hacer las capturas de estas personas, que están sujetas a un proceso penal, pues se incrementó un 300 por ciento la justicia penal, y todo lo que ello conlleva (…) la seguridad fue un factor fundamental, todos sabemos y no estuvimos ajenos a todos los acontecimientos de la delincuencia organizada, los jueces fueron muy valientes.

¿La amenazaron a usted alguna vez?

Pues no quisiera hablar concretamente, pero todos sabemos que en este asunto todos hemos sufrido amenazas.

En esos casos uno se frena, pero ustedes tienen que impartir justicia de cualquier forma.

Lo que comenté con jueces, no puedo negar que sí las hemos sufrido, que hicieran concientes a quienes lo dijeran abiertamente, a los que no, pues no podemos hacerlo, que nosotros estamos haciendo nuestro trabajo, estamos cumpliendo con una función de juzgar.

Si el día de hoy o de mañana algo nos sucediera, vendrá alguien más (…), cuando los tiempos son difíciles hay que armarnos no solamente de valor sino de congruencia con nuestra función.

¿Se ve buscando nuevamente la presidencia?

Quien siga de mí las va a continuar como los antecesores han continuado con los proyectos de quien ha estado en la presidencia. Sería muy prematuro decir si voy a regresar o no, porque todavía no termino.

Esto es como el que se prepara para un evento deportivo, para las Olimpiadas, te preparas, llegas, y lo importante es que busques llegar a la meta, ya después te prepararas cuando termines para lo que continúe.

Nunca le dieron los recursos que solicitó, ¿a qué atribuye esto y qué tanto le pegó a su período?

Si hubiera habido más recursos podríamos haber hecho muchas más obras, por ejemplo nos quedamos con remodelaciones y ampliaciones pendientes, pero no por esa falta de recursos hemos dejado de cumplir la función, para eso es el trabajo que se hace en el Consejo y en el Pleno del Tribunal, para tener la creatividad de administrar lo que se tiene.

Finalmente, ¿fue difícil para usted encabezar un mundo de hombres?

Ha sido difícil desde el comienzo de mi carrera, porque a final de cuentas uno se encuentra con que la costumbre es que sea un varón quien esté a la cabeza. Yo no tuve nunca, durante la presidencia, ninguna situación en donde viera que por mi condición de mujer hubiera un trato diferenciado, de ninguna dependencia de Gobierno, federal ni del estado, tuve ninguna diferencia.

LUIS GARCÍA