2 de febrero de 2013 / 01:36 a.m.

Madres de familia denunciaron que el problema de energía eléctrica tiene cuatro años que se acrecentó, señalando que ya han enviado cartas al gobernador y al secretario de Educación sin obtener respuesta.

 Monterrey.- • La luz de la educación no existe en la Escuela José Alvarado Dos, ubicada en la colonia Independencia.

Allí los alumnos estudian a obscuras o con la poca claridad que entra por las ventanas, porque el alambrado está tan malo, que todos los días hay un problema que los deja sin energía eléctrica.

Oficios van y vienen, como secretarios de Educación han ido y venido, y el problema no se soluciona, por más que se afanan las madres de familia para que les hagan caso.

"Ya tiene unos cuatro o cinco años que el problema se volvió más, y hemos enviado oficios a todas las autoridades, pero no nos hacen caso", dijo Mayra Rivera, madre de familia.,

El plantel ubicado en San Luis Potosí y Nueva Independencia, en la colonia Independencia, tiene unos 50 años, y el problema comenzó hace unos ocho, pero se ha intensificado en los últimos cuatro.

Es por ello que en por lo menos dos salones nunca hay luz, y en los otros siempre tienen problemas, pues a diario se quedan sin ella.

El timbre nunca se usa por lo mismo, y es que las instalaciones no aguantan una sobre carga, por lo viejas que están.

Un electricista revisó las instalaciones y les dio la solución, que cuesta unos 250 mil pesos en total.

"Nos dijo que se necesita una subestación, y cambiar todo el cableado, porque ya no sirve. Usted puede ver las cajas de fusibles, no tienen pastilla y todo está muy viejo", destacó Beatriz Ramos, madre de familia.

El problema debe saberlo tanto el Gobernador Rodrigo Medina como el secretario de Educación, José Antonio González Treviño, pues les han enviado un montón de oficios pidiendo les ayuden; ellas suponen que ellos leen esas cartas, o al menos les informan.

El caso es que no han logrado ningún avance y las malas instalaciones, además tener a los niños trabajando a obscuras, implican un riesgo mayor.

"Siempre estamos con el pendiente de que vaya a suceder un accidente, en otra escuela ya pasó, también por que los alambres no servían", asegura María Teresa Vargas, quien también tiene ahí a sus hijos.

Las madres de familia dicen que todo lo que quieren es que alguien les ayude, porque sin luz, no hay calidad educativa para sus hijos, y por estar en una zona que se considera polígono de pobreza, es difícil que los mismos padres puedan aportar lo que se necesita.

Ahora la preocupación es que una vez que se prohibieron las cuotas, no habrá ni para papel de máquina, como ya ha sucedido, y la Sociedad de Padres de Familia no podrá cobrar ni un cinco para juntar y hacer los arreglos mínimos.

La Escuela José Alvarado Dos está a un lado de la Escuela Primaria José Alvarado 1, que sí tiene muy buenas.

FRANCISCO ZUÑIGA