18 de julio de 2013 / 10:29 p.m.

Alberto Contador señaló tras la etapa de L'Alpe D'Huez que en las dos etapas que quedan en los Alpes "puede suceder de todo".

"En las etapas que quedan se puede esperar de todo. La de mañana es una etapa durísima y hay que ver qué tiempo hace. Tiene el Glandon y la Madeleine de salida y se hará realmente dura, Habrá que ver cómo vamos. Y el sábado también hay un final exigente", comentó.

Sobre el primer signo de debilidad de Froome en este Tour, Alberto Contador se mostró prudente.

"No sé, no lo he visto y no puedo decir mucho, pero lo que sí me ha llamado la atención es que haya atacado a 12 kilómetros de meta. No sé el sentido que tenía atacar ahí. Y me sorprende bastante que luego se haya quedado de Quintana y de Purito".

Respecto a la etapa, e la que llegó a más de 4 minutos del ganador, el francés Christophe Riblon y descolgado del grupo de favoritos, Contador lamentó no haber tenido su mejor día.

"No he tenido las mejores sensaciones. Desde el primer momento iba un poquito duro de piernas y al final he tenido un poco de deshidratación", declaró.

A pesar de ello, en la bajada del Col de Sarenne, Alberto Contador se destacó fue junto a su compañero del Saxo Roman Kreuziger,

"Yo no diría que ha sido un ataque, ha sido únicamente ponernos delante del grupo, porque hemos bajado tranquilos y sin tomar ningún riesgo. Sí, hemos cogido algo de tiempo, pero sabíamos que necesitábamos más gente con nosotros y al no venir nadie lo más inteligente era parar y esperar al grupo, porque Movistar se había organizado por detrás", comentó el ciclista madrileño.

Contador logró salvar la segunda posición por 21 segundos con respecto al colombiano Nairo Quintana, a falta de dos largas etapas de montaña antes del paseo del ganador de los Campos Elíseos.

EFE