29 de enero de 2013 / 02:53 a.m.

Monterrey.- • Pese a que la petición de la tradicional "mordida" es el talón de Aquiles de los tránsitos metropolitanos, ninguno es revisado por este concepto a la hora de pasar por los controles de confianza.

La alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes, exhibió la laxitud de estas pruebas aplicadas a los elementos, pues no incluyen componentes para determinar si los agentes han incurrido en actos de corrupción.

Tras la aplicación de dichos controles durante el año pasado, la edil panista reveló que 400 elementos recibieron la certificación del estado y 80 fueron dados de baja, pero de ninguno se tiene la certeza sobre su actuación en calle.

Arellanes dijo que tuvo conocimiento de esta situación hace poco más de un mes, y solicitó la ampliación de los alcances de las pruebas de confianza al centro de evaluación del estado.

El municipio prevé iniciar un plan de reclutamiento para reforzar la corporación vial, aunque antes de ello irá la depuración de elementos ya con los nuevos criterios en los controles.

Fuentes de la administración regiomontana revelaron que la intención es aplicar pruebas similares a las practicadas a personal del Instituto de Control Vehicular tras destaparse el escándalo en esta área.

Luis García