21 de marzo de 2013 / 04:27 p.m.

El jugador del AC Milan, Kevin-Prince Boateng, llamó a luchar contra la "epidemia del racismo" en el futbol, en un evento organizado por la Alta Comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ACNUDH), Navi Pillay.

Ante el virus del racismo que se contagia como una epidemia, "la solución no es quedarse callado, ni dejarlo pasar en silencio", dijo Prince, quien en enero pasado abandonó la cancha en señal de protesta tras 25 minutos de recibir insultos racistas en un partido amistoso de su equipo contra el Pro Patria, de la cuarta división.

Dijo que "la pasividad es peligrosa, es necesario alzar la voz y enfrentarlo (...) no podemos permitir que el racismo se disperse frente a nosotros".

"Me llama la atención que durante 25 minutos Prince fue sujeto de insultos racistas y que el árbitro no los escuchó ni hizo nada por evitarlo", mencionó la Alta Comisionada, al tiempo de señalar que los jugadores en este contexto deben recibir protección.

El mediocentro del Milan dijo en un encuentro con periodistas en la sede de la ONU en Ginebra que su decisión de abandonar el campo quizá no haya sido la mejor, y que entiende que el jugador debe quedarse en la cancha a pesar de cualquiera de estos ataques.

Sin embargo, consideró que es deber del árbitro tomar acciones concretas para evitarlo como es la de parar el balón y suspender el partido ante la más mínima muestra de incitación o agresiones.

Al respecto, Pillay señaló que todos los estados deben proteger a los jugadores que son víctimas de actos racistas y ofrecerles protección.

Asimismo, señaló que su oficina trabajará con diversas asociaciones deportivas para enfrentar este problema, incluida la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA).

Boateng se reunirá este viernes en Zurich con el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, para dialogar sobre medidas concretas que pueden llevarse a cabo para poner fin a este flagelo que aqueja a muchos futbolistas.

Notimex