27 de enero de 2013 / 09:12 p.m.

Con el objetivo de que los niños y jóvenes no se aparten de la realidad, el Arzobispo de Monterrey señaló que las redes como Twitter o Facebook nunca deben ser utilizados para injuriar, agredir o propagar mentiras.

 Monterrey.- • Para que los niños y jóvenes no se aparten de la realidad en la que vivimos y que no sea causa de separación o conflicto familiar el uso de las redes sociales, el Arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, hizo un llamado a la comunidad para el uso adecuado de las mismas.

Entrevistado al término de la misa de este domingo en la Catedral, expresó que en ningún momento este tipo de vías de comunicación podrán sustituir la convivencia y el diálogo "en persona", con nuestros seres queridos.

Señaló que Twitter o Facebook nunca deberán ser utilizadas para injuriar, agredir o propagar mentiras.

“A todos nos obliga la debida intimidad y el respeto a la buena fama de las personas”, dijo y añadió “primero hay que cuidar mucho los contenidos y, creo, los padres de familia deben de estar muy al pendiente de que esto no les genere estados de ánimo que los deprima o que los inhiba de la comunicación interpersonal, sé que los medios son incontrolables y que querer apartar a los niños o jóvenes de ellos sería contraproducente, más bien hay que hacerlos gustar de las buenas páginas".

"Lo que no se vale es que esto sea ocasión de injuriar, de lastimar, de difamar a las personas, creo yo que eso en ningún sentido es válido, en Estados Unidos los jóvenes sufren mucho por las redes sociales porque siempre alguien los pone mal o propagan mentiras", señaló Cabrera López.

El monseñor refirió que incluso ha habido suicidios de adolescentes sobre todo en el vecino país del norte, esto luego de ser lastimados por la mala información en estos sitios de Internet, por lo que invitó a la comunidad a no difamar para que no se convierta en un acto de destrucción.

Por otro lado, en cuanto al tema de la Reforma Educativa, de la cual se han quejado los docentes, el Arzobispo comentó que desafortunadamente falta información por las autoridades al aplicar dichas leyes o reformas. Además dijo estar a favor de que las clases no sean interrumpidas.

MARILÚ OVIEDO