11 de mayo de 2013 / 03:57 p.m.

México • Procedentes de diversas entidades, madres de desaparecidos pidieron a las autoridades de los tres niveles de gobierno investigaciones efectivas para dar con el paradero de sus hijos.

En lo que llamaron la segunda Marcha de la Dignidad Nacional, del Monumento a la Madre al Ángel de la Independencia, avanzaron por Paseo de la Reforma vestidas de blanco, la mayoría con tapabocas impresos en rojo con la frase "¿Dónde están?"

El grupo se unió momentáneamente a otro núcleo de personas que realiza un plantón y huelga de hambre frente a la Procuraduría General de la República, también en demanda de dar con el paradero de hijos desaparecidos.

La marcha se detuvo para que un grupo de madres se acercara a las que están en huelga de hambre, el grito de "no están solas" se empezó a quebrar hasta que finalmente soltaron en llanto. Personas completamente desconocidas se abrazaban como si se conocieran de años, el dolor las une más de lo que alguien se pudiera imaginar.

Después avanzaron hasta el Ángel de la Independencia. En nombre de las madres, Yolanda Morán pidió mayor sensibilidad a las autoridades para localizar a sus familiares.

El obispo de Saltillo, Raúl Vera, orador en el acto, dijo que la presencia de las mujeres es un mensaje contra la impunidad y la violación a los derechos humanos.

La marcha estuvo apoyada por diversas organizaciones de la sociedad civil de diversas partes de la República.

Migrantes

Y mientras en los hogares se festeja a las "reinas del hogar", las madres de migrantes lo han convertido en un día emblemático para exigir a los gobiernos compromisos y respuestas ante la desaparición de sus hijos.

"Necesitamos información y soluciones ante las prácticas y políticas migratorias de la región, que han separado a nuestras familias, que han dejado que el día de las madres se convierte en un día simbólico para la exigencia de estos derechos, más allá del perfume y las rosas" afirmaron las madres de migrantes.

Integrantes de este grupo, así como las madres de desaparecidos, se dieron cita en el Angel para exigir justicia; ahí, Daniel Zapico, director de Amnistía Internacional, indicó que "un país donde la madre de una víctima tiene que dedicarse a vender dulces en las calles para así poder venir a la Ciudad de México a exigirles a las autoridades que investiguen, es un país donde la justicia es más una ilusión que un derecho".

De dos en dos

Todas coinciden, no hay nada que celebrar. Las estadísticas de personas desaparecidas tuvieron rostro, justo este 10 de mayo las madres fueron las encargadas de recordar que más allá de ser un número de expediente, son seres humanos y familias afectadas por la ausencia de un ser querido.

Por si fuera poco el dolor de perder a un hijo, a María Herrera Magdaleno le quitaron a cuatro, primero secuestraron a dos y un par de años después a los otros dos. Eran hombres de bien, asegura, y explica que en su natal Pajacuarán, Michoacán, los hombres se dedican a la compraventa de oro, plata y monedas. Todos salen en grupo, por eso, siempre desaparecen más de uno a la vez.

Su rostro no tiene más expresión que la de dolor, casi siempre tiene a mirada abajo y en sus manos carga las fotos de sus cuatro hijos. En una fecha como esta, asegura que los criminales les organizaron un acto de mucho dolor, pues “mientras otras madres parten un pastel y son festejadas, ellas solo pueden abrazar unas fotografías”.

Episcopado

La Conferencia del Episcopado Mexicano afirmó que muchas mamás se enfrentan a situaciones difíciles: las madres solteras o abandonadas, las viudas, las maltratadas y las que lloran la muerte de un hijo.

Los obispos de México, al enviar un mensaje a las madres, señalaron que es incomparable el don de la maternidad y se les debe agradecer "a cada mamá por lo mucho que significa para nosotros y para la humanidad, ya que la vida, supervivencia y desarrollo de los hombres y mujeres depende de las madres".

LILIANA SOSA, EUGENIA JIMÉNEZ Y NOTIMEX