1 de mayo de 2013 / 01:19 a.m.

Guerrero  • Empresarios, profesionistas y amas de casa exigieron que el gobierno del estado, la Federación e integrantes del magisterio disidente muestren disposición al diálogo para resolver el conflicto, de tal suerte que no prevalezca el encono ni la polarización.

La mañana del martes, integrantes de la asociación civil Vanguardia Ciudadana señalaron que los 63 días que lleva el conflicto en el sector educativo han sido muy desgastantes para lasociedad de Guerrero, pero particularmente para los habitantes de Chilpancingo, ciudad en la que se han centrado las movilizaciones.

Se pronunciaron en ese sentido Pioquinto Damián Huato, ex presidente de la Cámara Nacional deComercio en Chilpancingo; Karen Areli Ortega Salgado, coordinadora de avance juvenil del grupo Avance; Leticia Maganda Sánchez, presidenta de la Canaco en Chilpancingo; Lorenzo Leonardo Arroyo, dirigente de la Asociación de Restaurantes, Bares y Discotecas en la zona Centro de Guerrero.

Ambiente tirante

Pioquinto Damián Huato, ex dirigente de la Canaco y ex diputado federal, recordó una máxima popular que indica que bajo amenaza no hay acuerdo, y sin acuerdo no hay paz.“Han pasado 63 días desde que inició el movimiento magisterial, de un conflicto educativo se pasó a un movimiento magisterial, en estos momentos no vemos un camino que dé solución a las peticiones de los trabajadores de la educación”.

Lamentó que ni siquiera el Congreso local haya podido aportar una solución, lo que abonó para que ahora el conflicto esté en un proceso abierto de agudización.

“Las posturas de las partes son absolutamente opuestas; una, desgraciadamente canaliza su frustración alterando el orden público, mientras que la otra, la que representa el gobierno ha mostrado una gran capacidad para profundizar el odio, al mismo tiempo una gran ineficiencia para encontrar respuestas”.

Bajo esta circunstancia, indicó que Vanguardia Ciudadana manifiesta su solidaridad con el movimiento magisterial, porque cualquier reforma que se apruebe debe contar con la aprobación ciudadana, lo que no ocurre en este caso.

“No podemos continuar acordando reformas que van en prejuicio de la ciudadanía, además, tenemos en Guerrero un gabinete que no está a la altura de lo que ocurre ni lo que se vive en la entidad”.

Lamentó que en el informe de labores, el gobernador Ángel Aguirre no haya dado a conocer una solución al conflicto, lo que para el sector empresarial de la capital de Guerrero genera preocupación, a partir de que las ventas se cayeron de manera significativa.

“Esto nos afecta porque no hay ventas. En las papelerías las ventas han caído hasta en 80 por ciento y situación similar ocurre en otros giros”, apuntó.

Respecto al anuncio de que se aplicará la ley, dijo que lo verdaderamente importante es manejar de manera abierta cómo se resolverá el problema, porque no se trata de que el asunto se dirima como si se tratara de un pleito.

 — ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN Y CAROLINA RIVERA