17 de abril de 2013 / 02:03 a.m.

 Ciudad de México • El presidente Enrique Peña Nieto aseguró que la exoneración de Noé Ramírez Mandujano es “una lección” para que se presenten pruebas sólidas y que aporten un mayor sustento de parte de la acusación de la fiscalía.

Al término de la gira por Nuevo León, el jefe del Ejecutivo explicó en entrevista que el gobierno federal capacitará al personal para que se cuente con los elementos suficientes para respaldar cualquier acusación.

“Creo que el nuevo sistema de justicia penal, oral y acusatorio que prevé la propia Constitución, obliga aún más que cuando ya se ventila un juicio ante el juez, de manera pública y abierta y de forma oral, tiene que haber un mayor soporte a lo que dé sustento a una acusación de parte de la fiscalía, por eso tenemos que profesionalizar aún más las capacidades del estado, en materia de investigación científica, en materia de peritajes, porque es a final de cuentas lo que va a dar en su momento soporte, apoyo y respaldo, a las acusaciones que en su momento, en cualquier caso la fiscalía esté llevando a cabo”, dijo.

Luego de que se declara la inocencia de Ramírez Mandujano debido a que se comprobó que el testigo protegido “fabricó pruebas” para relacionarlo con el narcotráfico, el presidente Peña Nieto insistió en hay que observar el debido proceso y la fiscalía debe darle el soporte suficiente a cualquier acusación que eventualmente se esté haciendo ante un ciudadano.

“El apego a la legalidad y que esto no sólo exige que la ley se cumpla y se haga cumplir, sino que las áreas de procuración de justicia, las que se encargan del cumplimiento de la ley, lo hagan con las pruebas suficientes”, señaló.

Un juez absolvió al ex titular de la entonces Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada al determinar que funcionarios de la PGR fabricaron la imputación de proteger al Cártel de los Beltrán Leyva.

 MIRIAM CASTILLO