8 de agosto de 2013 / 11:18 a.m.

Monterrey • Los diputados locales ignoraron la participación ciudadana y al Congreso de la Unión, al incumplir el plazo establecido en la Reforma Política Federal para que los estados contaran con candidaturas independientes y consultas populares.

Hoy vence el plazo de un año que el Congreso de la Unión dio a las 32 entidades de la República para adaptar sus marcos legales, constituciones y leyes secundarias a fin de dar cabida por lo menos a figuras de participación civil como las candidaturas independientes, consulta ciudadana e iniciativas ciudadanas. Sólo Nuevo León y Campeche no cumplieron con esto.

La Reforma Política Federal fue aprobada por el Congreso de la Unión en julio de 2012, y fue publicada el 9 de agosto, con modificaciones a más de una decena de artículos de la Constitución Mexicana, entre los que se contemplaban estas tres figuras de participación ciudadana.

A partir de ese momento, según el tercer transitorio de la Reforma: “Los Congresos de los Estados y la Asamblea Legislativa del Distrito Federal deberán realizar las adecuaciones necesarias a su legislación secundaria, derivadas del presente Decreto en un plazo no mayor a un año, contado a partir de su entrada en vigor”.

Esto significa que el Congreso del Estado, estaba obligado, no sólo a reformar la Constitución Política local para añadir estas figuras, sino además contar con leyes que las reglamenten y regulen, lo cual no sucedió.

De estas figuras, en Nuevo León sólo existe la iniciativa ciudadana, que permite que cualquier habitante del estado presente proyectos de ley o reformas.

Sin embargo, las candidaturas independientes y figuras de consulta ciudadana, como el referéndum y el plebiscito, siguen entrampadas en la entidad, y el Congreso del Estado continúa complicado en este sentido, pues decidió resolver el mismo desde dos frentes.

En primer lugar, separó las candidaturas independientes y las incluyó en una reforma a la Ley Electoral del Estado. No obstante, tras aprobar esta figura en primera vuelta, el tema simplemente ya no avanzó.

Como MILENIO Monterrey lo dio a conocer en su momento, lo anterior fue aprobado durante el cierre del segundo periodo de sesiones, el pasado 31 de mayo, al votar en primera vuelta una reforma por adición a la fracción II del artículo 36 de la Constitución local, que garantiza que todos los residentes de Nuevo León pueden solicitar su registro como candidatos, incluso independientemente.

Las modificaciones no eliminan el requisito que obliga a los ciudadanos a tener el respaldo de un partido político para que las autoridades electorales les otorguen el registro.

Lo mismo sucedió con las consultas populares, pues los representantes del Legislativo estatal decidieron modificar primero su Constitución Política, para luego crear una Ley de Participación Ciudadana.

Este proceso se bloqueó en el segundo periodo de sesiones, el 22 de mayo, cuando las bancadas del PAN, PRD y PT aprobaron sin apoyo del PRI la primera vuelta de la reforma constitucional en materia de participación ciudadana, con apenas una mayoría simple; es decir, el voto de 22 de los 42 diputados locales. Tras esto, el tema fue desatendido.

Esta escena hundió a la reforma antes de su creación, pues para la segunda vuelta legislativa por ley es necesario conseguir el voto de las dos terceras partes de los diputados; es decir, obtener una mayoría calificada de 28 votos. La fracción del PRI anticipó que esto no sucederá, pues no estuvieron de acuerdo con la reforma propuesta por el PAN y el PT.

El dictamen incluye temas como el referéndum, el plebiscito, la consulta ciudadana y la revocación de mandato, pero podría ser modificado en dicha segunda vuelta.

Durante este tiempo, los legisladores locales han llevado a cabo dos periodos de sesiones de tres meses cada uno, y un periodo extraordinario, tiempo en el que no pudieron sacar adelante estas reformas, pese a estar obligados.

REYNALDO OCHOA