Alberto Vásquez 
5 de agosto de 2013 / 10:58 p.m.

 

Monterrey.- • Dos empleados de una empresa de paquetería resultaron con lesiones, luego de que una batería recargable que iban a entregar en una institución bancaria, explotara al momento en que era manipulada, en la zona sur de Monterrey.

El hecho causó toda una movilización de cuerpos de auxilio, arribando incluso agentes de la policía ministerial al lugar del suceso, puesto que los primeros reportes eran de personas heridas por arma de fuego en el estacionamiento del banco.

El caso fue reportado a las 13:00 horas en el establecimiento Bancomer, que se ubica en la avenida Eugenio Garza Sada y la calle Pablo Quiroga, en la colonia Mederos, donde los clientes asustados al escuchar el estallido de la pila, alertaron a los puestos de auxilio sobre una supuesta balacera.

Paramédicos de la Cruz Roja metropolitana, brindaron las primeras atenciones a Juan Castillo Castillo, de 45 años de edad, quien presentaba algunas lesiones, puesto que una de las láminas le golpeó en uno de los brazos, sin embargo, no ameritó su traslado a un hospital, ya que las lesiones no fueron de gravedad.

Por su parte, paramédicos de la Cruz Verde, auxiliaron a José Ezequiel Santillán Tello, de 20 años de edad, quien resultó con golpes en la cabeza y una contusión en las cervicales, por lo que fue llevado al hospital de Zona del Seguro Social.

Elementos de Protección Civil de Monterrey arribaron para atender la contingencia, señalando que el estallido de una de las pilas se dio posiblemente al momento de manipularlas, ya que una de las terminales hizo tierra con la lámina, y esto, aunado al calor que provocó que el ácido de la pila se sobrecalentara, dio pie a la explosión que por fortuna no tuvo mayores consecuencias.

Agentes ministeriales interrogaron al empleado de la empresa de paquetería Castores, para saber los motivos de la explosión, explicando que llevaban al menos 10 pilas en la camioneta de reparto para entregar en diferentes bancos.

Según la revisión que realizaron los elementos de Protección Civil de Monterrey, las pilas no tenían ningún problema, por lo que continuaron con su reparto normal, ya que no había riesgo alguno.