16 de septiembre de 2013 / 12:06 a.m.

Volvió Fabián. Volvió la alegría, sus goles, su peso dentro de la cancha, su liderazgo y su talento están de vuelta, pero a Chivas no le alcanza y más allá del partidazo que se brindó sobre el césped del Omnilife el Rebaño no puede ganar. No sabe ganar. Juegazo, digno de una semifinal de vuelta, pero más allá de las emociones esas instancias solo las verán las Chivas por la televisión.

Chivas 2, Xolos 2.

Chivas avisó mediante la táctica fija. Minuto dos, pelota al corazón del área y Carlos Fierro peinó buscando segundo poste y por poco.

El Rebaño tomó la iniciativa y abrió el marcador pronto. Al minuto 13 llegó un tiro de esquina. Marco Fabián mandó un centro al corazón del área y Reynoso remató sólido y el portero Saucedo tocó el balón, pero no lo suficiente como para evitar la caída de su cabaña.

El Rebaño no supo cerrar el primer tiempo y pese a que controlaba el juego, los Xolos no dejaban de llegar, un remate de Benedetto alertó a la zaga rojiblanca, pero no resistieron tanto y el empate fue inminente.

Al 34 Cristian Pellerano filtró un balón para Aldo Polo quien aprovechó la lentitud de Víctor Perales y en el mano a mano con Luis Michel sólo globeó el esférico por encima del arquero para marcar el empate y dejar tocado a Chivas.

Tras la igualdad el partido se partió y la principal emoción fue un conato de bronca entre Héctor Reynoso y Darío Benedetto que el silbante acabó con una tarjeta amarilla para cada uno y así acabó el primer lapso.

El segundo tiempo comenzó lento, como si el frío y la lluvia hicieran imposible jugar al futbol.

Pero la igualdad duró poco. De nueva cuenta un balón entre líneas que ganó Benedetto a velocidad, sin embargo Víctor Perales se barrió en última instancia y parecía que culminaba la jugada, pero el rebote le quedó pleno al argentino quien centró a segundo poste para que el Neymar Martínez le diera la vuelta al marcador ante la complicidad de Néstor Vidrio quien no pudo hacer nada para evitar el gol.

Chivas mandó dos cambios, salió Reynoso y Ponce para darle ingreso a Hernández Neri y Carlos Cisneros, y con este movimiento mandó a Fabián a jugar de doble contención y desde lejos Fabián mandó un tiro al larguero, pero que rebotó fuera de la línea de gol, perdonando a los Xolos.

Pese a ir perdiendo el Rebaño no bajaba los brazos y se mantenía fiel a su identidad ofensiva y acorralaron a los Xolos, al grado de que fabricaron dos oportunidades de gol que no supieron definir Fierro y Charlie Cisneros.

El empate se dio mediante la combinación de un error y un acierto. Falta en tres cuartos de cancha, lejos del arco de Cirilo Saucedo, peor Fabián lo intentó. El partido perdido y sólo él podía cambiar la historia.

Fabián tomó impulso y le pegó con fuerza y dirección. El balón le iba franco al arquero de la frontera quien se quitó, no supo cómo atacar el esférico que se le fue hasta el fondo.

El festejo bajo la lluvia fue elocuente y la gente gritaba y exigía el triunfo.

En la última del partido el triunfo se le escapó a los Xolos. Tiro de esquina que un defensa le desvió a Michel quien con reflejos felinos atajó el balón que parecía que se le colaba tras el mal rechace de su defensa, pero el futbol hoy fue equitativo y le dio un punto a cada uno, en un espectacular juego.

Jesús Hernández Téllez