19 de mayo de 2013 / 01:57 p.m.

Monterrey • Una mala combinación de presión social con la permisividad comunitaria para el uso de drogas legales como el alcohol y el tabaco, es la que lleva al adolescente de Nuevo León a estar vulnerable a las adicciones, las prácticas sexuales sin protección, e incluso, al suicidio.

Juan José Roque Segovia, director de Salud Mental en la entidad, destaca que en la época de formación, entre los 12 y los 17 años, todos los seres humanos son más sensibles a las influencias del exterior, siendo ésta no sólo una cuestión física, sino también anímica.

El médico explica que esta época es especialmente vulnerable a las influencias del exterior, en primer lugar porque el cuerpo en sí mismos tiene una gran cantidad de modificaciones que tiene que realizar.

Además de "echar a andar la maquinaria hormonal", algunos órganos importantes como el cerebro están en su etapa de maduración, y con ello llega lo que se conoce como la consolidación de la estructura de carácter.

El médico explica que los adultos olvidan estas sensaciones porque están cada vez más desconectados de esos recuerdos, y por ello saturan al adolescente de obligaciones y le mandan al mundo competitivo en el peor momento.

"Por ejemplo, hay cada vez más competencia entre ellos, en los sistemas ponemos cada vez más trabas para un desarrollo más libre, desde el punto de vista escolar y social. Un ejemplo muy claro lo tenemos en las oportunidades que todo mundo debemos tener para estudiar".

"Los niños desde que terminan la primaria empiezan a competir muy fuerte para ganarse un lugar en la secundaria, por ejemplo; les ponen exámenes de admisión, de ubicación y cuando terminan siguen con más exámenes en la preparatoria y más competencia", dice.

Explica que el individuo actual requiere más preparación que antes, pues hace apenas 20 años muchas personas que no tenían preparación académica, tenían oportunidades de triunfo, y ahora ni siquiera la preparación es garantía.

El experto en salud mental señala que justo en estos momentos es cuando se genera la mayor cantidad de estrés, porque la sociedad evoluciona muy rápidamente con cierto tipo de exigencias, contra un grupo de personas que están en proceso de desarrollo, que no están listo para poder establecer este proceso de competencia.

"El proceso mental comienza a buscar vías alternas para desahogarse y es allí donde comienzan las dificultades, porque si bien es cierto que la sociedad es muy exigente, también es muy facilitadora de ciertas circunstancias que pueden convertirse en un factor de riesgo", asegura.

Según estudios realizados por la SA el comienzo el uso de las drogas legales por parte de los adolescentes llega en momento de gran estrés generado por alguna obligación social.

Más de 60 por ciento de los adolescentes adictos comenzó con el alcohol y el tabaco, ni siquiera 10 por ciento probó la mariguana como su primera droga.

DANIELA MENDOZA LUNA